The Daily Journal.— La Administración de Donald Trump proyecta que las nuevas inversiones y acuerdos energéticos impulsados entre Estados Unidos y Venezuela permitirán duplicar la producción petrolera venezolana en menos de cinco años, según una hoja informativa del Departamento de Energía estadounidense difundida este viernes por la Embajada de Estados Unidos en Caracas.
El documento presenta los acuerdos suscritos esta semana con compañías como Chevron, Eni y GE Vernova como parte de una estrategia para ampliar la extracción de crudo, movilizar capital privado y recuperar la infraestructura energética venezolana.
«Estas inversiones históricas duplicarán la producción petrolera de Venezuela en menos de cinco años», señaló el Departamento de Energía, que anticipó que el incremento de la oferta contribuirá a incorporar «una energía más abundante y asequible» al mercado internacional.
Según Washington, la expansión de la producción venezolana también ejercerá «una presión a la baja sobre los precios mundiales de la energía», en un momento en que Estados Unidos busca reforzar su posición en el suministro energético del hemisferio.
Chevron, Eni y GE Vernova en la nueva fase de inversión
La hoja informativa destacó que el secretario de Energía, Chris Wright, viajó a Venezuela el pasado 2 de septiembre para supervisar la firma de acuerdos con Chevron, la italiana Eni y GE Vernova.
Los convenios contemplan una combinación de inversiones destinadas a ampliar la producción petrolera y modernizar la infraestructura eléctrica del país.
«Se está consolidando en Venezuela una nueva era de inversión y producción energética», afirmó el Departamento de Energía, que atribuyó el proceso al liderazgo del presidente Trump.
Washington sostiene que esta nueva etapa aportará «mayor prosperidad y seguridad energética tanto a Estados Unidos como a Venezuela».
Los acuerdos se suman al convenio energético anunciado por Trump el 28 de agosto, mediante el cual la Administración estadounidense aseguró haber alcanzado un esquema que establece el control mayoritario de Estados Unidos sobre campos venezolanos que concentran aproximadamente 65.000 millones de barriles de reservas probadas.
Según la hoja informativa, ese acuerdo contribuirá a garantizar el «dominio energético» estadounidense durante las próximas décadas.
Reconstrucción de la infraestructura energética
El Departamento de Energía describió los nuevos convenios como «otro paso importante» dentro de la estrategia de la Administración Trump para aprovechar los recursos energéticos venezolanos y recuperar infraestructuras consideradas fundamentales para aumentar la producción.
La participación de las compañías privadas combina inversiones en exploración y producción petrolera con proyectos para modernizar la generación y distribución eléctrica, sectores cuya recuperación Washington considera necesaria para sostener la expansión de la actividad económica.
La proyección de duplicar la producción petrolera venezolana en menos de cinco años constituye hasta ahora una de las metas más ambiciosas anunciadas por Washington desde el inicio de la nueva etapa de cooperación energética con Caracas.
