The Daily Journal.- La Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales (ACFIMAN) planteó fortalecer la cooperación entre universidades, productores y comunidades para reducir el impacto de las sequías prolongadas y fenómenos climáticos como El Niño sobre la producción de alimentos y la seguridad alimentaria en Venezuela.
La propuesta forma parte del Programa de Seguridad Alimentaria de la Academia, que plantea combinar educación, investigación científica y asistencia técnica al sector productivo para enfrentar los efectos de la escasez de agua sobre el campo venezolano.
Según ACFIMAN, los períodos de sequía no necesariamente deben traducirse en una reducción de la disponibilidad de alimentos o en un aumento de los problemas nutricionales, siempre que se implementen medidas de adaptación que permitan anticipar las condiciones climáticas y mejorar el uso de los recursos disponibles.
Entre las medidas planteadas destaca el fortalecimiento del monitoreo meteorológico para generar alertas tempranas dirigidas a los productores. Las universidades y centros de investigación podrían procesar información climática para determinar los períodos más adecuados para la siembra de acuerdo con las previsiones de lluvia.
La Academia también propone desarrollar y seleccionar variedades de semillas capaces de soportar temperaturas elevadas y requerir menores cantidades de agua, incluidos cultivos de ciclo corto y especies adaptadas a condiciones de sequía.
A estas acciones se suma la capacitación técnica de agricultores y comunidades rurales en sistemas de producción que permitan utilizar el agua de manera más eficiente. Entre las alternativas señaladas figura el riego por goteo, que permite suministrar agua directamente a las plantas y reducir las pérdidas durante el proceso de irrigación.
Agua y nutrición
El programa de ACFIMAN plantea que la respuesta a la sequía debe abordar simultáneamente la disponibilidad de alimentos, su calidad nutricional y las condiciones de higiene.
La Academia advierte que la escasez de agua puede incrementar los riesgos asociados a la contaminación de alimentos y al consumo de agua no segura. Por ello, considera necesario reforzar la educación de productores y consumidores sobre la manipulación de alimentos, así como garantizar condiciones adecuadas de higiene en el uso del agua tanto en el campo como en los hogares.
En materia nutricional, la propuesta pone énfasis en mantener el acceso a frutas, vegetales y granos, además de los alimentos básicos ricos en carbohidratos. Estos productos aportan vitaminas y minerales necesarios para una dieta equilibrada y resultan especialmente relevantes para prevenir problemas de malnutrición entre niños y adultos mayores.
Gremios como enlace con los productores
ACFIMAN plantea asimismo una mayor participación de las asociaciones de agricultores, ganaderos y otros gremios productivos en la aplicación de las estrategias de adaptación.
Las organizaciones del sector podrían servir como canales para trasladar a los productores las recomendaciones desarrolladas por universidades y centros científicos mediante talleres, asambleas y programas de capacitación.
La propuesta incluye además mecanismos de cooperación entre pequeños y medianos productores para facilitar el acceso a tecnologías de riego y otras infraestructuras que pueden resultar costosas para un agricultor individual, como sistemas de abastecimiento o pozos comunitarios.
Otro de los puntos señalados es la necesidad de mejorar la logística y distribución de productos agrícolas para reducir las pérdidas posteriores a la cosecha, especialmente durante períodos de temperaturas elevadas.
De acuerdo con la Academia, una coordinación entre el Estado, las instituciones científicas y universitarias, los gremios productivos y las comunidades permitiría fortalecer la capacidad de adaptación del sistema alimentario venezolano frente a eventos climáticos extremos.
La estrategia busca que la respuesta a las sequías no se limite a atender sus efectos una vez que se producen, sino que incorpore mecanismos de prevención, innovación tecnológica, capacitación y planificación agrícola para preservar la producción y el acceso a alimentos.
