Julio A. López, editor jefe.— La empresa Intensa Oil LLC presentó la tecnología RBPTEC®, un aditivo que, según sus creadores, modifica la reología del crudo pesado y extrapesado y permite transportarlo sin los grandes volúmenes de diluyente que hoy exige la industria. La compañía sostiene que la solución podría reducir los costos de transporte a menos de la mitad y liberar capacidad en los oleoductos del país.
En una comunicación enviada a The Daily Journal, el inventor y fundador de la empresa, Rafael Barroeta P., y su CEO, José Ángel Pereira Ruimwyk, argumentan que el principal obstáculo para la inversión en la Faja del Orinoco no es la falta de reservas sino la logística. El crudo extrapesado venezolano debe mezclarse con diluyentes que representan entre 33 % y 35 % del volumen transportado. Según la empresa, al sumar el diluyente y el agua emulsionada, más de la mitad de la capacidad de las tuberías queda ocupada, y la capacidad efectiva de los oleoductos cae a cerca del 40 %.
Los directivos estiman que los aditivos y diluyentes absorben casi el 30 % de la utilidad por barril. «La verdadera solución comienza por analizar no que los efectos, sino también las causas», señala la carta.
Las cifras de la empresa
Sobre la base de un millón de barriles diarios, que la compañía toma como la producción actual del país, Intensa Oil calcula que el diluyente tradicional, al 33 %, a un barril de 90 dólares, cuesta 29,7 dólares por barril, es decir, unos 29,7 millones de dólares diarios. Con RBPTEC®, el costo bajaría a 12,6 dólares por barril, o 12,6 millones diarios, lo que supondría un ahorro bruto de aproximadamente 17,1 millones de dólares al día.
La empresa afirma, además, que, tras descontar costos operativos, impuestos, regalías y un esquema de reparto 60/40 entre el Estado y el operador, la ganancia neta del operador pasaría de 1,2 dólares a 8 dólares por barril. Eso equivaldría a unos 8 millones de dólares diarios, frente a los 1,2 millones actuales.
Respaldo técnico
Intensa Oil indica que la tecnología está certificada por el Laboratorio FIRP de la Universidad de Los Andes, en Mérida, un centro de investigación en surfactantes y emulsiones que ha trabajado con empresas como Baker Hughes, Schlumberger, Halliburton, TotalEnergies, Petrobras, Repsol y PDVSA-Intevep. La empresa no ha publicado hasta ahora resultados de pruebas de campo a escala comercial.
Proyecciones ambiciosas
Los directivos sostienen que eliminar este cuello de botella haría viable elevar la producción venezolana a entre 5 y 10 millones de barriles diarios en cinco años. Sería una cifra sin precedentes, ya que el país nunca ha superado los 3,5 millones de barriles diarios, su máximo histórico alcanzado a finales de los años noventa. Alcanzarla requeriría, además, resolver las deficiencias en vialidad, electricidad y procesamiento que la propia empresa reconoce.
Intensa Oil se declaró dispuesta a trabajar con operadores e inversionistas para «iniciar una nueva etapa» en el transporte del crudo pesado venezolano.
