La fiscalía del condado de Tompkins confirmó oficialmente que reabrirá la investigación penal sobre la presunta agresión sexual cometida contra una exalumna en la Universidad de Cornell en 2024. El fiscal de distrito, Matthew Van Houten, informó que presentará el caso ante un gran jurado para evaluar la imputación de cargos penales formales. La decisión de las autoridades judiciales surge tras la demanda civil presentada el pasado 16 de septiembre por la víctima, identificada bajo el seudónimo de Jane Doe. Ella denuncia haber sido drogada con ketamina y agredida por siete miembros de la fraternidad Chi Phi.
Fiscalía y defensa debaten sobre las declaraciones iniciales y el manejo del trauma
El fiscal Van Houten justificó el cierre del expediente en 2024 señalando que la declaración inicial de la denunciante ante la policía del campus describió el consumo de sustancias y las relaciones como un acto consensuado. El abogado de la víctima, Thomas Giuffra, rebatió los señalamientos de la fiscalía. Argumentó que la joven se encontraba en estado de choque y en modo de supervivencia durante los días posteriores al suceso. La defensa denunció deficiencias en el proceso inicial por la falta de entrevistas profundas por parte de investigadores capacitados y enfatizó que la divulgación de mensajes en un chat grupal de Snapchat demuestra la falta de consentimiento.
Reacción institucional, protestas estudiantiles y próximas acciones judiciales
La reaparición del caso en el ámbito público desató el cierre inmediato de la fraternidad Chi Phi por parte de las autoridades universitarias. Mientras la Universidad de Cornell defiende que aplicó expulsiones y suspensiones bajo el Título IX, diversos colectivos estudiantiles y docentes del campus de Ithaca han convocado a manifestaciones para exigir mayor protección a las víctimas. Con el inicio de las diligencias ante el gran jurado, el proceso judicial busca determinar si las nuevas pruebas digitales son suficientes para procesar penalmente a los involucrados.
