The Daily Journal.– El entorno digital se convirtió este lunes en el escenario de un intercambio de mensajes simbólicos entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, con la publicación de mapas de Venezuela con narrativas visuales encontradas.
El intercambio inició cuando Trump compartió en sus plataformas un mapa de Venezuela cubierto íntegramente por la bandera estadounidense bajo el rótulo de «Estado 51». Un día antes, el mandatario afirmó en una entrevista para Fox News que «considera seriamente» esta posibilidad, resaltando el potencial petrolero del país y asegurando que existe un amplio respaldo a su figura en territorio venezolano.

La imagen difundida por la Casa Blanca muestra el contorno geográfico de Venezuela relleno con las barras y estrellas de la bandera de EE. UU. Un detalle que llama la atención es que, en esta representación, el territorio Esequibo no fue incluido dentro del límite trazado.
Anteriormente, Trump empleó el término «Estado 51» para referirse al país suramericano tras la exitosa participación de la selección venezolana en el Clásico Mundial de Béisbol.
La respuesta de Rodríguez: «Venezuela Toda»
Poco después de que el líder republicano hiciera su publicación, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, respondió a través de su canal de Telegram con una imagen que resalta la identidad nacional. El mapa publicado por la funcionaria, titulado «VENEZUELA TODA», presenta una estética colorida con elementos de la cultura local —como un arpa y maracas— y, a diferencia de la versión de Trump, incorpora explícitamente el territorio Esequibo como parte integral de la nación.

«Orgullosos siempre de ser venezolanos y de haber defendido en La Haya a nuestra Venezuela Toda», escribió Rodríguez al pie de la imagen.
La mandataria. que participó el lunes en las audiencias ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), matizó la situación asegurando que la pretensión de anexión «no está prevista» y que la verdadera hoja de ruta con Washington se centra en una «agenda de cooperación para el entendimiento».
