The Daily Journal.— En el marco de su nueva estrategia de modernización del sistema de control financiero, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos retiró formalmente de su Lista de Nacionales Especialmente Designados y Personas Bloqueadas (SDN) a un grupo de buques petroleros que habían sido sancionados por formar parte de la «flota fantasma» destinada al comercio opaco de crudo venezolano.
La medida forma parte de una depuración masiva de 76 objetivos «desactualizados» anunciada este jueves por el secretario del Tesoro, Scott Bessent. Entre las remociones definitivas del listado oficial destacan embarcaciones que operaban bajo diversas identidades y banderas para evadir el rastreo internacional, las cuales han sido catalogadas por las autoridades norteamericanas como «buques desguazados o desmantelados».
Los buques de la «flota oscura» removidos del listado
De acuerdo con los registros técnicos actualizados por la OFAC, entre los activos marítimos que dejan de estar bloqueados por la justicia estadounidense se encuentran DESPINA ANDRIANNA, un tanquero de crudo con bandera de Liberia (identificado con el registro IMO 9182667), el cual permanecía sancionado por sus vínculos operativos con la firma Ballito Bay Shipping Incorporated. También fue desincorporado de la lista el supertanquero con bandera de Guyana MIA (también conocido en el circuito marítimo como FREEDOM o MAGUS). Esta nave estaba doblemente penalizada, debido a que las agencias de inteligencia habían comprobado su utilización por parte de redes clandestinas integradas por corporaciones como Fides Ship Management LLC y Veline Shiptrade Incorporated para el contrabando de petróleo vinculado a Irán y a facciones de Medio Oriente.
Una depuración técnica, no un alivio político
El Departamento del Tesoro aclaró de manera enfática que la exclusión de estos nombres no representa una flexibilización política hacia las actividades ilícitas, sino un ordenamiento administrativo. Al tratarse de barcos que ya han sido desguazados, convertidos en chatarra o destruidos, su permanencia en la lista SDN generaba alertas innecesarias y duplicidad de funciones en el sector privado.
El secretario Bessent explicó que «el éxito de nuestras sanciones debe medirse en términos de efecto, impacto y beneficio para la seguridad nacional, no solo basándose en el número de nombres que el Tesoro coloca en una lista».
Con esta limpieza profunda, la OFAC busca que las instituciones bancarias y los operadores de cumplimiento dejen de gastar recursos valiosos revisando falsos positivos de barcos que ya no existen.
A partir de esta actualización, el gobierno de los Estados Unidos redirigirá toda su capacidad tecnológica y de vigilancia para «centrarse en esquemas sofisticados de evasión de sanciones de alto riesgo», manteniendo un monitoreo estricto sobre los buques de la flota oscura que sigan activos en el transporte ilegal de materias primas a nivel global.
