Las cifras del BCV comienzan a salir, pero su ausencia prolongada genera “sospechas” en algunos economistas.
José Gregorio Yépez
Las cifras del Banco Central de Venezuela (BCV) señalan que el Producto Interno Bruto (PIB) del sector público venezolano registró un comportamiento negativo en el primer trimestre de 2026 al ubicarse en -0,68%.
Esto representa una caída importante al compararla con el IV trimestre de 2025, cuando cerró en 9%. Es relevante que el diferencial se hace más grande al compararlo con el mismo periodo del año pasado, cuando los resultados se colocaron en azul a nivel de 10%.
Por su parte, el sector privado tampoco pasó indemne del primer semestre de este año. Mostró una desaceleración importante al registrar un crecimiento de 3,52%, un total de 2,67 puntos porcentuales menos que el 6,19% del trimestre anterior.
Los más afectados
Al revisar las cifras del ente emisor se observa que el sector construcción experimentó una caída importante -18,30%. Esto contrasta con el crecimiento de 16,87%, que registra el BCV para esta área de la economía para el cierre de 2025.
Esta caída ha sido asociada al comportamiento negativo del PIB del sector petrolero que, en su conjunto, registró un resultado de -2,12% entre enero y marzo de este año.
El otro sector que muestra una desaceleración relevante es la minería que durante el IV trimestre 2025 experimentó un crecimiento de 22,57%, mientras que las cifras consolidadas del primer semestre 2026 señalan que apenas creció 1,86%.
La situación política generada a partir del 03 de enero impactó el comportamiento de la economía nacional. La única actividad que mostró un crecimiento importante fue el mundo financiero y de seguros.
Este sector creció 13,46%, más de siete puntos porcentuales que el trimestre de anterior cuando registró 5,85%.
Cifras y dudas
Para profundizar la lectura de las cifras del BCV consultamos a Manuel Sutherland, quien señala que lo primero a destacar es que “por fin aparecen estadísticas que estaban perdidas hace muchos años, lo cual nos hace ver que el Banco Central, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) o las instituciones que manejan estadísticas económicas tienen los números, pero no los publican”.

El economista ve las cifras del ente emisor con un velo de duda y señala que “hay autocensura y una voluntad de no mostrar al público lo que está sucediendo”.
“Una institución que debería ser independiente, autónoma, parece que no lo es. Da la sensación de que, de alguna manera, está impidiendo la publicación de los resultados o frenándola. Esto le quita mucha credibilidad a la publicación cuando termina de salir porque no explica por qué no publicó a tiempo”, sostiene Sutherland.
Agrega que los resultados “están bastante reñidos con la realidad que palpa la gente que vive en Venezuela, la percepción de la gente que ve al país de frente a diario”.
Desde el punto de vista del análisis rigurosamente técnico de las cifras que provee el ente emisor, aclara que “no hay una caída del PIB, como dice la gente, sino una reducción del ritmo de crecimiento”.
“Se redujo 66%. Es un tercio de la subida, pero no es una disminución en sí. Es un crecimiento más bajo”, insiste.
Explica que la disminución del sector petrolero está relacionada con lo que pasó el 03 de enero y los cambios que hubo, lo que considera “normal”.
“La disminución del sector público de 0,68, también era predecible. Era esperable por lo fuerte de las sanciones y el práctico bloqueo que hubo al inicio del año y finalización del anterior”, señala el economista.
En este momento de la conversación vuelve a saltar el fantasma de la duda.
Alerta que las cifras del ente emisor muestran que el PIB del sector público “crecía 9,93% en promedio intertrimestralmente, lo cual me parece exageradísimo. Eso daba un crecimiento mayor a 40% lo cual es bastante llamativo”.
Alerta que los resultados publicados por el BCV muestran “un crecimiento nominal de 250% del PIB desde el primer trimestre de 2021 hasta acá, lo cual me parece demasiado”.
“Esto nos pondría a pensar por qué no han aumentado los salarios si la economía ha crecido de una manera tan grande.
Eso sería seguramente el crecimiento más brutal y elevado del mundo, pero realmente nadie cree que eso sea factible”, cuestionó Sutherland.
La construcción
Al mirar la cifra de caída de la construcción durante el primer trimestre del año el economista hace algunas consideraciones.
“Que haya decrecido en 18,30% parece ser bastante factible por todos los sucesos políticos que acaecieron, pero es bastante improbable el crecimiento anterior que registra el BCV y que está por encima de 15%”, explica Sutherland en su análisis.
Con respecto a la sinergia entre construcción y empleo, señala que “es que cierto que hay una relación muy importante entre el PIB construcción y la cantidad de obreros en la construcción que de algunas maneras se emplean y generan efectos positivos en ese sector, pero el problema es estructural”.
Desde su perspectiva “la economía sigue estando amarrada, atada. Sigue teniendo un montón de trabas que el Gobierno, de manera completamente adrede, impone y que no la dejan crecer”.
“En el área de la construcción es fundamental el crédito. Nadie ve, a menos que seas un narcotraficante, ¡solamente si eres un narcotraficante!, comprar una casa con un bolso con dólares en efectivo. Lo normal sería que la gente compre las casas con un crédito hipotecario”, sostiene.
Agrega el economista que “con la política de tener el encaje bancario más alto del mundo y todas las trabas que pone el sector financiero nacional, eso es imposible”.
Sutherland puntualiza que en Venezuela “los préstamos hipotecarios son microscópicos. Son probablemente el 5,7% de lo que eran en 2011. Han prácticamente desaparecido”.
“En esas condiciones construir es muy complicado, muy caro y las personas no pueden adquirir una vivienda”, sentencia.
Finalmente señala que “en ese sentido no ha cambiado prácticamente nada después del 3 de enero. No ha habido cambios de política económica, monetaria, fiscal y todo sigue más o menos igual”.
