The Daily Journal. — El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, ofreció este martes un balance sobre el rumbo de la política de Washington hacia Venezuela durante una audiencia ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado.
El jefe de la diplomacia norteamericana defendió los resultados alcanzados tras cinco meses de la operación militar que culminó con la detención de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, quienes se encuentran en una cárcel de Nueva York, acusados de «conspiración de narcoterrorismo».
A pesar de reconocer que las metas finales aún no se han completado, Rubio enfatizó la validez del proceso actual.
«Mañana se cumplirán cinco meses. Sé que parece que fue hace cinco años, tres años, siete años… pero fue hace cinco meses. Ese es el tiempo que llevamos en este proceso. Así que permítanme decir que Venezuela no está hoy donde esperamos que esté por el bien de su pueblo, pero se encuentra en una trayectoria que considero muy positiva», argumentó el secretario de Estado ante la comisión senatorial.
La prioridad de la «estabilización» frente al colapso
Al ser interrogado por los legisladores sobre los objetivos iniciales de la administración, el funcionario desglosó las variables que guiaron la toma de decisiones en la primera fase del plan, fundamentada en evitar crisis humanitarias o de seguridad de gran alcance en la región.
«Nuestra primera prioridad fue la estabilización. No queríamos ver una migración masiva. No queríamos ver una guerra civil. No queríamos ver un colapso social, y eso requirió trabajar, en la medida de lo posible y prudente, con las instituciones existentes; no para preservarlas o perpetuarlas, sino para asegurar que no tuviéramos un colapso sistémico», justificó.
Cuentas auditadas por KPMG
Rubio también se refirió manejo de los fondos energéticos venezolanos bajo las nuevas licencias operativas controladas por el Departamento del Tesoro. El secretario recalcó que el nuevo andamiaje financiero ha cortado los canales de desvío de capitales.
Les puedo decir que, por primera vez —ciertamente desde la era previa a Chávez, tal vez nunca, y sin duda desde la era post-Chávez—, la riqueza petrolera del país no está siendo robada. La riqueza petrolera del país va directamente a pagar a los trabajadores públicos y a comprar equipos médicos, todo auditado por KPMG. Ese es un avance significativo», sentenció con firmeza.
Balance de reformas
En materia de derechos humanos y reformas políticas internas, el representante del Gobierno estadounidense enumeró algunos gestos institucionales que la Casa Blanca ha verificado, incluyendo la clausura de la principal sede de reclusión del servicio de inteligencia en Caracas y la recomposición de los cuadros gubernamentales.
«Han visto reformas. Han visto, por ejemplo, que la infame prisión de El Helicoide ha sido cerrada. Todavía quedan unos 400 y algo de lo que consideramos detenidos políticos, pero muchos otros han sido liberados, incluidos varios de alto perfil», apuntó Rubio.
El secretario destacó la renovación de funcionarios a los que calificó como: «ciertamente mejores que las personas a las que sustituyeron».
Finalmente, el secretario de Estado asomó ante el Senado la existencia de avances confidenciales entre ambas naciones al asegurar que existe «un nivel de cooperación en un par de temas que, de hecho, ni siquiera puedo discutir en un entorno como este, pero de los cuales estaría más que encantado de hablar con cualquiera de ustedes en el escenario apropiado».

