The Daily Journal.— El Ministerio Público de Venezuela informó este martes que la muerte de Víctor Hugo Quero Navas, un preso político cuya desaparición había sido denunciada por familiares y organizaciones de derechos humanos, se produjo por causas naturales y no presentó indicios de violencia, según los resultados de una investigación forense y genética realizada por las autoridades.
En un comunicado oficial, la Fiscalía señaló que la exhumación del cuerpo y los análisis practicados permitieron determinar que Quero Navas falleció a consecuencia de un tromboembolismo pulmonar.
«La necropsia de ley, así como los estudios histológicos, toxicológicos y demás experticias complementarias, permitieron dictaminar que el deceso se produjo por un tromboembolismo pulmonar. No se evidenciaron lesiones traumáticas en el cadáver», indicó el organismo.
La investigación fue dirigida por un fiscal nacional con competencia en derechos humanos y contó con la participación de especialistas del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses, la Dirección de Apoyo a la Investigación Penal del Ministerio Público, la Defensoría del Pueblo y familiares del fallecido acompañados por sus representantes legales.
Según la Fiscalía, los estudios determinaron que el cuerpo presentaba una data de muerte de entre 10 meses y un año, compatible con la fecha del fallecimiento reportada por las autoridades penitenciarias.
El desenlace de una desaparición forzada
El caso había generado atención nacional e internacional luego de que familiares y la organizaciones no gubernamentales denunciaran la desaparición forzada del detenido.
De acuerdo con la información suministrada por las autoridades, Quero Navas ingresó al centro penitenciario El Rodeo I el 3 de enero de 2025, donde permanecía detenido por presuntos delitos de «traición a la patria», «conspiración» y «terrorismo».
La Fiscalía indicó que el recluso fue trasladado en julio de 2025 al Hospital Militar Dr. Carlos Arvelo de Caracas debido a complicaciones de salud y falleció el 24 de julio de ese año por insuficiencia respiratoria aguda asociada al tromboembolismo pulmonar.
Según la versión oficial, al no presentarse familiares ni representantes para reclamar el cuerpo, el Estado realizó una inhumación de oficio el 30 de julio de 2025 conforme a los procedimientos legales vigentes.
El caso cobró notoriedad por las gestiones realizadas por su madre, Carmen Teresa Navas, quien recorrió organismos públicos y centros de reclusión en busca de información sobre su hijo. Sin embargo, los funcionarios de los organismos públicos negaban tenerlo bajo su responsabilidad.
Las denuncias motivaron la apertura de una investigación penal por parte del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) en marzo de 2026, mientras que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó medidas cautelares relacionadas con el caso.
Tras una búsqueda de 16 meses que culminó con la exhumación e identificación del cadáver de su hijo, Carmen Navas, de 82 años, falleció el domingo 17 de mayo.

