The Daily Journal.— La Comisión Especial para la Evaluación y Clasificación de Activos Públicos, creada recientemente por al presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, trabaja en el diseño de estrategias para reestructurar el patrimonio nacional. El plan, revelado por el empresario y miembro de dicha comisión, Luigi Pisella, contempla la devolución de propiedades en casos de expropiaciones inconclusas, la apertura al capital privado de sectores clave como el eléctrico y la liquidación de activos improductivos a través de subastas y el mercado de valores.
De acuerdo al observatorio Cedice Libertad, en Venezuela se han documentado alrededor de 1.700 intervenciones estatales durante las últimas décadas. Rocío Guijarro, directora de la organización, ha aclarado en entrevitas que el término expropiación es técnicamente inexacto para estos casos, prefiriendo denominarlos «vías de hecho» o «expoliación», debido a que «la expropiación siempre tiene un pago y es para alguna cosa útil del país», pero en los casos reseñados «no hubo ningún beneficio, sino que fueron quitadas a sus dueños», bajo procesos que incluyeron nacionalizaciones, estatizaciones e invasiones.
Primera fase: Clasificación, auditoría y el dilema de las expropiaciones
Durante una entrevista en el circuito Unión Radio, el expresidente de Conindustria, Luigi Pisella explicó que la comisión presidencial se encuentra en una primera etapa diagnóstica abocada a la clasificación exhaustiva de las propiedades que hoy maneja el sector público.
El tratamiento legal de las antiguas expropiaciones se dividirá según el estatus jurídico con el que se ejecutó la medida. Pisella diferenció los escenarios: «Cuando es expropiación ese bien es de la Nación porque el proceso fue concluido. Cuando no lo terminaste o no lo pagaste, es otro tema. En ese tema en particular se van a analizar también todos ellos y se hará lo que tenga que hacerse. Por ejemplo, si no se concluyó ese proceso, pues se devolverán los mismos».

En cuanto a la operatividad de las plantas y empresas estatales en posesión del Ejecutivo, el representante gremial delineó una estrategia de dos vías: «Hay activos que están operativos y hay activos que no están operativos. Los operativos se van a ofrecer y ¿para qué?, para mejorar la producción y la productividad —en el caso que fuere una industria como tal— y los que no están operativos, se van a liquidar. Esos recursos se van a utilizar en donde evidentemente sea necesario», detalló.
Mecanismos de venta: Subastas y la Bolsa de Valores
El espíritu de la comisión, según puntualizó Pisella, apunta a la reactivación industrial mediante la transferencia de activos al sector privado para «redimensionar el tamaño del Estado y corregir todas las cuestiones que se hicieron anteriormente»».
La fase ejecutiva del plan descartará las adjudicaciones directas o discrecionales y priorizará esquemas de libre mercado para captar capitales. Al ser consultado sobre el formato de las ventas, el empresario garantizó que el proceso será auditable.
«No va a ser una asignación a dedo; todo se hará público», aseguró.
Pisella explicó que en algunos de los casos, los activos «irán a la bolsa de valores para democratizar lo que es el capital, mientras que en otros «se ofertará, será una subasta; el que más oferte va a tener el activo»
Asimismo, indicó que la comisión evalúa si el mecanismo de desincorporación se ejecutará de forma simultánea por sectores económicos o de manera progresiva, empresa por empresa.
A pesar de que los estatutos internos de la comisión dictan priorizar la inversión y el talento nacional, Pisella reveló que el interés internacional ha comenzado a manifestarse en las mesas técnicas de la comisión.
«Puedo hablar de empresarios de Estados Unidos, Colombia, Brasil, Francia, Italia y muchos nacionales», mencionó.
Los obstáculos para las inversiones
Pese al interés corporativo, Pisella fue enfático en señalar que el flujo definitivo de capitales está condicionado a reformas macroeconómicas y legales estructurales en las que el Poder Legislativo ya trabaja.
El comisionado advirtió que la estabilización de la economía es un requisito previo indispensable para el éxito del plan: «hay varios temas, por ejemplo, el diferencial cambiario; el tema de la inflación; lo limitado que está el tema del crédito, las altas tasas de interés».
Pisella señaló que la transición hacia este nuevo modelo económico será gradual y requerirá un amplio debate parlamentario: «Hay muchas cosas que hay que hacer, hay muchas leyes que hay que seguir discutiendo para crear no solo un marco jurídico, sino para crear una confianza en todo lo que queremos hacer».

