The Daily Journal.— El senador Iván Cepeda exigió este martes al mandatario electo, Abelardo de la Espriella, renunciar formalmente a su nacionalidad estadounidense y esclarecer su relación con la justicia de ese país.
Cepeda, quien liderará la oposición tras perder el balotaje del pasado 21 de junio, condicionó el reconocimiento de la autoridad del nuevo Gobierno al cumplimiento de estas demandas. De lo contrario, el congresista del Pacto Histórico anunció que emprenderá una campaña de desobediencia civil pacífica.
El debate por la triple nacionalidad y la soberanía
Abelardo de la Espriella posee nacionalidad colombiana, italiana y estadounidense. Aunque un grupo de 36 académicos y juristas señaló previamente que la ciudadanía europea no representa un problema, advirtieron que la estadounidense genera profundos conflictos éticos y políticos debido al juramento de lealtad que exige la ley norteamericana.
Según Cepeda, esta situación debilita la soberanía nacional. «Ante cualquier conflicto entre la soberanía constitucional de nuestro país y la de Estados Unidos, De la Espriella tendría que tomar partido por esta última», sentenció el senador, exigiendo además que se aclare si el presidente electo es colaborador o miembro de agencias de seguridad de EE. UU.
Las sombras del caso Alex Saab
La polémica también salpica el pasado profesional del mandatario electo. La firma de De la Espriella representó entre 2013 y 2019 al empresario colombo-venezolano Alex Saab, señalado como presunto testaferro de Nicolás Maduro. Aunque el futuro presidente defiende la legalidad de estos servicios, la oposición insiste en que quedan dudas por resolver.
Cepeda respaldó sus cuestionamientos citando denuncias de once congresistas del Partido Demócrata de EE. UU., quienes señalaron posibles anomalías en transacciones bancarias e inmobiliarias vinculadas a Saab que habrían beneficiado al abogado. Igualmente, recordó que el propio De la Espriella admitió haber contribuido a los acercamientos del empresario con las autoridades norteamericanas para resolver su situación.
El senador izquierdista enfatizó que el entorno de Alex Saab terminó procesado por la justicia mientras que el mandatario electo no enfrentó cargos penales, un escenario que, según sus declaraciones, exige transparencia inmediata antes de que se consume el traspaso de mando el próximo 7 de agosto.
