The Daily Journal – El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, acusó a la República Popular China de llevar a cabo el robo de datos electorales, obteniendo 220 millones de archivos de votantes estadounidenses.
En su discurso pronunciado el pasado jueves, el mandatario estadounidense anunció la desclasificación inmediata de documentos de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) que, según él, revelan vulnerabilidades extremas en la infraestructura electoral del país.
Trump afirmó que China adquirió de forma ilícita 220 millones de archivos de votantes estadounidenses, incluyendo nombres, direcciones, números de teléfono y preferencias políticas. Según el mandatario, China incluso asignó una «unidad de explotación de datos» específica para este proyecto.
Sostuvo que, según informes de la CIA, la política del Partido Comunista Chino desde mediados de 2018 era utilizar elementos nacionales y extranjeros para reducir sus votos y evitar su reelección.
Afirmó que China trabajó para influir en los resultados de las elecciones de medio término de 2018 y en las presidenciales de 2020, cuando perdió contra el demócrata Joe Biden.
Trump alegó que China utilizó contactos con grandes empresas estadounidenses para influir en los líderes empresariales y ponerlos en su contra. Asimismo, recurrieron a periodistas que informaban negativamente sobre él y pagarles grandes sumas de dinero para que escribieran más artículos negativos.
De igual manera, sostuvo que intentaron fabricar boletas electorales ilegales para Biden.
De igual manera, acusó a miembros de agencias de inteligencia (a quienes llamó «Estado Profundo») de ocultar y minimizar activamente la información sobre la interferencia china, manteniéndola en secreto tanto para él como para el Congreso. Afirmó que algunos analistas de inteligencia «masajearon deliberadamente» los informes presidenciales para omitir las actividades chinas.
Según Trump, China quería que perdiera «porque sabían que yo estaba al tanto de ellos. Les cobré miles de millones de dólares en aranceles y construí el ejército más fuerte en cualquier parte del mundo».
«Rusia, China, Irán, Corea del Norte… tienen la capacidad de comprometer la infraestructura electoral de EE.UU.» agregó el mandatario.
Sin embargo, los propios documentos advierten que parte de ese análisis se elaboró con bases de datos comerciales, consideradas menos confiables que los registros oficiales del Gobierno federal.
El mismo informe precisa que, tras revisar más de 68 millones de registros electorales mediante el sistema federal SAVE, se identificaron alrededor de 28.000 personas no ciudadanas registradas irregularmente, sin que ello implique necesariamente que hayan votado.
El vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Lian Jian, calificó las acusaciones de calumnias totalmente infundadas y maliciosas durante rueda de prensa este viernes y agregó que la falacia de estas se ha demostrado desde hace tiempo.
