Óscar Reyes Matute.- Te puede gustar o no Donald Trump, pero durante su gobierno no te vas a aburrir. Anoche, durante un discurso ante la nación, anunció la desclasificación de documentos presentando registros, auditorías e informes de la CIA, el FBI y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) que detallan las vulnerabilidades técnicas del voto estadounidense entre enero de 2020 y junio de 2026.
Según los informes desclasificados de la CIA, agencias de inteligencia de Pekín ejecutaron una operación sistemática que resultó en la adquisición ilícita de 220 millones de archivos de votantes estadounidenses. Esta base de datos sustraída contenía nombres completos, direcciones físicas, números de teléfono, afiliaciones partidistas y registros de votación en 18 estados clave.
La documentación interna de la CIA, que data de mediados de 2018, 2019 y 2020, detalla que el Partido Comunista de China estableció unidades cibernéticas específicas dirigidas a reducir el caudal electoral de la administración Trump 1, empleando canales comerciales y de prensa para influir en la opinión pública.
El segundo conjunto de documentos revela las evaluaciones técnicas de la comunidad de inteligencia sobre las máquinas de votación electrónica y los sistemas de almacenamiento centralizado. Las auditorías gubernamentales señalan que la infraestructura de almacenamiento de datos —particularmente los registros de votantes y las bases de datos de escrutinio— presentaba vulnerabilidades críticas de acceso. De acuerdo con el reporte, agencias de Rusia, China, Irán y Corea del Norte poseían capacidades técnicas activas para comprometer estos sistemas antes de los comicios de 2020.
Asimismo, la documentación incluye un informe de la CIA sobre métodos de alteración de cómputos utilizados en Venezuela por el régimen de Nicolás Maduro, analizando la viabilidad de replicar dichos algoritmos de forma indetectable en auditorías estándar de software.
En estados como California, la ley electoral no exige a los ciudadanos presentar una identificación con fotografía para ejercer el derecho al voto en la mayoría de los casos, bastando con una declaración firmada bajo juramento. O sea que no puedes abordar un avión sin tu cédula, pero sí puedes votar.
En cuanto al voto por correo, decenas de millones de boletas postales se emiten de forma automática sin verificación previa de supervivencia o residencia activa del elector. Un ejemplo del impacto operativo de este sistema se registró en las elecciones locales de California del 2 de junio, donde el conteo de los votos emitidos no concluyó sino hasta el 10 de julio, requiriendo un periodo de 38 días para la totalización de los resultados. Venezuela arde si pasara algo así.
La desclasificación sacó a la luz expedientes del FBI archivados, como el caso de la Policía Estatal de Michigan en 2020, que allanó una organización de promoción electoral vinculada al Partido Demócrata. El informe policial documenta la presentación de formularios de registro con nombres ficticios, firmas falsificadas y la entrega de tarjetas de regalo como incentivo económico directo por cada solicitud procesada. Aunque los agentes de la oficina del FBI en Detroit determinaron que existían elementos de convicción para formular cargos penales, la investigación fue archivada por el Departamento de Justicia.
Una revisión de los registros públicos cruzados con bases de datos de inmigración identificó a 278.000 personas no ciudadanas registradas ilegalmente para votar en comicios federales. El informe del DHS aclara que esta cifra representa un subregistro mínimo, debido a que múltiples gobiernos estatales bajo administración demócrata se negaron a entregar sus padrones completos para la auditoría federal.
Los datos desclasificados configuran el núcleo de la reforma electoral propuesta bajo la Ley «Save America», la cual plantea como requisitos obligatorios la presentación de identificación con foto, la demostración documental de la ciudadanía y la restricción del voto por correo únicamente a electores militares, enfermos o ausentes acreditados. ¿Es mucho pedir?
Por supuesto, los demócratas están bloqueando esta Ley en el Congreso, junto con algunos aliados republicanos anti-Trump.
Imagínate unas macro-elecciones en Venezuela en 2027. ¿Podría votar la gente sin cédula? ¿Podríamos ir sin un Registro Electoral depurado? ¿Podríamos votar con el actual CNE?
La batalla por las elecciones del mid-term apenas comienza.
