Ecopetrol busca importar GNL hasta 2033

Energía y Petróleo

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Julio A. López, editor jefe. – Colombia ha dado un paso trascendental en su política energética al iniciar un proceso de licitación internacional para garantizar el suministro de gas natural licuado (GNL) durante los próximos siete años. La estatal Ecopetrol busca contratar a un proveedor internacional que abastezca el nuevo terminal de importación de GNL que se construye en Puerto Bahía, en la costa Caribe colombiana, lo que confirma que el país se prepara para enfrentar un déficit estructural de gas natural en la próxima década.

La licitación contempla un contrato de suministro bajo la modalidad Delivered Ex Ship (DES), en el que el proveedor será responsable de entregar el GNL directamente en las instalaciones del terminal colombiano. El acuerdo tendrá una vigencia de siete años, desde finales de 2026 hasta 2033, y utilizará una fórmula única de precios indexada al Henry Hub estadounidense durante todo el período contractual.

Cuando se dice que un contrato de gas natural licuado (GNL) tiene una «fórmula de precios indexada al Henry Hub estadounidense», significa que el precio que pagará el comprador no será fijo, sino que se calculará en función del precio del gas natural en el mercado estadounidense conocido como Henry Hub.

El Henry Hub es el principal punto de comercialización del gas natural en Estados Unidos y sirve como referencia para buena parte de los contratos internacionales de gas. Todos los días se publica su precio, normalmente expresado en dólares por MMBtu.

El cronograma del proceso establece que las ofertas vinculantes deberán presentarse el próximo 24 de agosto, mientras que la adjudicación está prevista para el 8 de septiembre de este año.

El proyecto contempla volúmenes firmes de suministro que comenzarán en diciembre de 2026  y alcanzarán su punto máximo en 2029. Ecopetrol ha previsto la posibilidad de contratar volúmenes adicionales en función del crecimiento de la demanda nacional.

La infraestructura del nuevo terminal utilizará una Unidad Flotante de Almacenamiento y Regasificación (FSRU, por sus siglas en inglés) con capacidad para almacenar aproximadamente 148.849 metros cúbicos de GNL. Este tipo de instalaciones permite recibir cargamentos internacionales, almacenarlos, convertir nuevamente el gas al estado gaseoso e inyectarlo directamente en el sistema nacional de transporte.

El proyecto ya cuenta con un contrato take-or-pay firmado entre Ecopetrol y Puerto Bahía para los servicios de regasificación. La primera fase del terminal tendrá capacidad para manejar 126 millones de pies cúbicos diarios de gas natural, con planes de expandirse hasta 300 millones de pies cúbicos diarios en los primeros años de operación.

La ejecución del cronograma es particularmente importante. Fuentes del sector señalan que, si el terminal no entra en operación antes de diciembre de 2026, los volúmenes correspondientes al primer año serán eliminados del contrato de suministro, lo que evidencia la presión existente para completar las obras en los próximos meses.

Aunque Ecopetrol no ha revelado oficialmente quién suministrará la unidad flotante de regasificación, diversas publicaciones especializadas del mercado internacional del GNL consideran que la empresa estadounidense Excelerate Energy figura entre las candidatas más probables, dada su amplia experiencia y su posición como uno de los principales operadores mundiales de FSRU.

Adicionalmente, la firma noruega ECOnnect Energy ya fue seleccionada para suministrar la tecnología que permitirá transferir el GNL desde la unidad flotante hasta las instalaciones terrestres del terminal mediante su sistema IQuay F-Class, lo que reduce significativamente los tiempos y costos de construcción al eliminar la necesidad de desarrollar nueva infraestructura portuaria.

La decisión de Ecopetrol tiene profundas implicaciones estratégicas. Durante décadas, Colombia fue considerada un país prácticamente autosuficiente en gas natural. Sin embargo, la caída de las reservas nacionales y el crecimiento sostenido de la demanda han llevado al Gobierno colombiano y a la empresa estatal a apostar por contratos internacionales de largo plazo para garantizar la seguridad energética del país.

El hecho de que los precios del contrato estén indexados al Henry Hub estadounidense y no a los índices europeos o asiáticos también revela la expectativa de recibir ofertas competitivas provenientes del creciente mercado exportador de GNL de Estados Unidos, hoy el más importante y flexible del mundo.

Más allá del anuncio de una nueva licitación, el proyecto confirma un cambio estructural en la política energética colombiana: el país ha comenzado oficialmente su transición de productor de gas natural a importador estratégico de GNL, asegurando su abastecimiento energético hasta, al menos, 2033.