La secretaria de prensa de la Casa Blanca abandona a Trump

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Julio A. López, editor jefe.- Karoline Leavitt, la secretaria de prensa más joven en la historia de la Casa Blanca y una de las figuras más visibles del segundo mandato de Donald Trump, anunció este miércoles que dejará su cargo a fines de agosto, según confirmaron ella misma y el presidente en redes sociales.

El anuncio y las razones

Trump comunicó la noticia en un mensaje en Truth Social, donde calificó a Leavitt como «una de mis asesoras más confiables» y dijo que comprendía y respetaba su decisión de dedicar más tiempo a sus «hermosos hijos pequeños y su familia». Leavitt, de 28 años, había regresado hace apenas unas semanas de su licencia por maternidad tras el nacimiento de su segunda hija, en mayo.

El presidente aseguró que Leavitt se convertirá en una de sus principales asesoras externas y seguirá siendo «una voz influyente» dentro del Partido Republicano de cara a las elecciones legislativas de noviembre. No obstante, ni Trump ni Leavitt confirmaron quién ocupará su lugar, ni establecieron un cronograma para anunciar un reemplazo.

En su propio mensaje de despedida, Leavitt describió su año y medio en el cargo como «el honor y la aventura de mi vida». Reconoció que compatibilizar la maternidad con uno de los trabajos más exigentes del mundo fue, en sus palabras, la etapa más gratificante, pero también la más desafiante de su vida. Explicó que, desde su regreso tras el nacimiento de su segunda hija, sintió que no podía ser la madre que sus dos hijos merecen mientras sostenía el ritmo constante que exige el cargo, y que por eso tomó la decisión, agridulce, de dejar la Casa Blanca para iniciar un nuevo capítulo. Añadió que seguirá siendo una defensora vocal del movimiento MAGA y del Partido Republicano, y que su pelea contra lo que llamó una «amenaza existencial» por parte de los demócratas entra en una nueva fase, aunque está lejos de terminar.

Una salida a tres meses de las elecciones de mitad de mandato

Según Bloomberg, la partida de Leavitt priva a Trump de su vocera principal a menos de tres meses de los comicios legislativos de noviembre, un momento en el que el mandatario necesitará defender políticas que ella supo sostener con eficacia ante la prensa. Axios recordó que Leavitt defendió a la Casa Blanca durante algunas de las controversias más importantes del segundo mandato, entre ellas el escándalo conocido como «Signalgate», la publicación de los archivos de Epstein y la guerra con Irán.

Leavitt asumió el cargo el 20 de enero de 2025, en reemplazo de Karine Jean-Pierre, convirtiéndose en la persona más joven en ocupar el puesto a los 27 años. Había trabajado como asistente de prensa durante el primer mandato de Trump y luego como directora de comunicaciones de la representante Elise Stefanik. En 2022 compitió por un escaño en el Congreso de Nuevo Hampshire, ganando una interna republicana entre diez candidatos, pero perdió frente al demócrata Chris Pappas.

El vínculo con Trump y las especulaciones sobre su reemplazo

Trump elogió reiteradamente el desempeño de Leavitt, llegando a decir que sus labios «se mueven como una ametralladora» y prometiendo, en más de una ocasión, que «nunca» sería reemplazada. Según Newsweek, entre los posibles sucesores figura Harrison Fields, actual subsecretario principal de prensa, cuya promoción daría continuidad a la operación de la sala de prensa. Durante su primer mandato, Trump tuvo cuatro secretarios de prensa distintos, entre ellos Sean Spicer, Sarah Huckabee Sanders y Kayleigh McEnany.

Desde su regreso a mediados de julio, Leavitt había reducido su presencia habitual en la sala de prensa, un rol que durante su licencia había sido cubierto por funcionarios como el vicepresidente JD Vance, el secretario de Estado Marco Rubio y el secretario del Tesoro Scott Bessent. En su primera conferencia tras el regreso, en julio, arrancó diciendo «volvamos al trabajo», y ante la primera pregunta sobre cómo equilibraba su rol con la crianza de sus hijos, respondió que no había ningún secreto: solo había que presentarse todos los días y seguir adelante.