The Daily Journal – El ministro de Relaciones Interiores y secretario general del PSUV, Diosdado Cabello, lanzó duras críticas contra sectores de la oposición venezolana que no forman parte de la mesa de negociación con el gobierno.
Según Cabello, estos grupos buscan «hacer implosionar» el proceso de diálogo, cuyo objetivo es la transición democrática y la recuperación del país tras los sismos de junio.
En una rueda de prensa, Cabello calificó la primera jornada de conversaciones como exitosa, alcanzando «los resultados esperados», y denunció que algunos actores políticos «andan chillando» por haber quedado excluidos. No obstante, aseguró que los canales de negociación permanecerán abiertos.
El funcionario destacó que la propuesta oficial se centra en «la atención de los afectados por los terremotos y la recuperación de nuestro oro», y reiteró que el Gobierno nacional ha sido históricamente el principal promotor del diálogo, a pesar de que procesos anteriores no lograron avances concretos para resolver la crisis política que atraviesa Venezuela desde hace una década.
Como resultado de este primer ciclo de contactos, el Ejecutivo y el Parlamento opositor constituido en 2015 acordaron iniciar un proceso para «transformar» el sistema judicial y recuperar los activos internacionales depositados en el Banco de Inglaterra. Las delegaciones están encabezadas por Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, y Dinorah Figuera, quien preside el Parlamento opositor en reemplazo de Juan Guaidó. Ambas partes firmaron un cronograma que arrancará en agosto con anuncios oficiales y acciones concretas.
Por su parte, Figuera insistió en que la transición democrática debe ir acompañada de la liberación de presos políticos, y exigió claridad en las cifras oficiales frente a los reportes de organizaciones de derechos humanos. «Estamos vigilantes», afirmó, subrayando que la libertad de todos los presos políticos es una «gran demanda nacional».
Finalmente, la encargada de la presidencia, Delcy Rodríguez celebró el avance del diálogo como un «primer paso» que puede «contribuir a construir un camino para la mejor convivencia democrática» entre los distintos sectores políticos del país.
