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Julio A. López, editor jefe. – Un buque fue atacado este martes 18 de agosto mientras salía del Estrecho de Ormuz, la vía marítima más disputada del mundo desde que estalló la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán en febrero. El ataque se produjo horas después de que el principal negociador de Teherán reafirmara que la ruta seguirá cerrada hasta que Washington levante su bloqueo naval y descongele los activos iraníes.
El ataque, confirmado por fuentes navales
Según el Centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO), el buque —cuyo nombre no fue divulgado— navegaba hacia el este, saliendo del Golfo Pérsico, cuando fue alcanzado por un proyectil no identificado. La sala de máquinas resultó dañada y un tripulante murió, según confirmó la propia UKMTO. Por ahora no se ha determinado con precisión qué tipo de arma se utilizó ni quién realizó el disparo, aunque el patrón se repite: el estrecho ha sido escenario de decenas de ataques similares desde que Irán cerró la vía a fines de febrero, tras el inicio de la guerra y el asesinato de su líder supremo, Alí Jamenei, en un ataque norteamericano israelí.
El hecho se suma a una crisis marítima que, según registros de organismos internacionales, ya acumula al menos 17 buques mercantes dañados —siete de ellos abandonados—, dos capturados, un remolcador hundido y 12 marinos muertos o desaparecidos desde el inicio del conflicto.
La Guardia Revolucionaria iraní ha advertido reiteradamente que cualquier embarcación de Estados Unidos, de Israel o de sus aliados que cruce el estrecho será considerada un «objetivo legítimo».
El tráfico, todavía muy por debajo de lo normal
Datos de inteligencia marítima de la firma Windward mostraron que apenas 12 buques cruzaron el estrecho en la ventana de 24 horas del 16 de agosto —ocho de entrada y cuatro de salida—, un tráfico muy reducido frente al promedio histórico de 135 buques diarios que transitaban la zona antes de la guerra, según cifras de S&P Global. Preocupa, además, la opacidad de esos movimientos: la mitad de los tránsitos de entrada y tres cuartas partes de los de salida navegaron con el sistema de identificación automática (AIS) apagado durante horas, una práctica asociada a la llamada «flota fantasma» que intenta evadir sanciones y el monitoreo internacional.
Arabia Saudita, forzada a esquivar dos estrechos a la vez
El otro frente que atraviesa la crisis energética regional es Arabia Saudita, que exporta buena parte de su crudo a través de Ormuz, pero también recurre al Mar Rojo como ruta alternativa. Ese segundo canal se ha vuelto igual de riesgoso: los hutíes yemeníes declararon a mediados de julio un bloqueo naval contra buques sauditas en el Mar Rojo, en represalia por lo que describen como un asedio de Riad.
Según datos de Kpler citados por CNBC, las exportaciones sauditas desde el puerto de Yanbu a través del Estrecho de Bab el-Mandeb cayeron casi un 90% en la semana del 3 de agosto, a apenas 1,3 millones de barriles, frente a los 11 millones de barriles que se movían por esa misma ruta la semana en que los hutíes anunciaron el bloqueo.
Para sortear ambos frentes, Arabia Saudita ha maximizado el uso de su oleoducto Este-Oeste, que conecta sus yacimientos del Golfo Pérsico directamente con el puerto de Yanbu en el Mar Rojo, evitando por completo el paso por Ormuz. Desde allí, sin embargo, los buques deben ahora sortear también los ataques hutíes o desviarse por el Canal de Suez y el oleoducto Sumed en Egipto, lo que alarga los tiempos de viaje y encarece el flete. El tránsito general por el Mar Rojo cayó a 269 buques en la semana del 20 de julio, frente a 354 la semana previa al bloqueo saudita, según la Unidad de Inteligencia Marítima de Lloyd’s List.
El petróleo vuelve a subir
El mercado reaccionó de inmediato. Este martes, el Brent cotizaba en torno a US$92,42 por barril hacia las 6:45 a.m., hora del Este de EE. UU., unos 89 centavos por encima del nivel de la mañana anterior y con una suba interanual de casi US$26. El repunte se suma a una tendencia alcista que ya marcaba la semana: el lunes, el crudo había subido más de 3% ante el estancamiento de las negociaciones entre Washington y Teherán y la escalada de la violencia en el Líbano, en un contexto en el que los operadores de OilPrice.com anticipan que el Brent podría acercarse a los US$100 si persisten los ataques sin avances diplomáticos.
El canciller iraní, Abbas Araqchi, dijo que Teherán aún no ha decidido si retomará las conversaciones con Estados Unidos, mientras Trump pidió a los estadounidenses que aceptaran precios de gasolina «algo más altos» mientras dure el conflicto.