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Julio A. López, editor jefe.- Después de que los turistas de la tragedia dejaron de ir a La Guaira y hasta los Marines se marcharon, quedaron muchas comunidades enfrentando necesidades tan elementales para la vida como el acceso al agua.
Por eso, cuando recibí una llamada de la oficina de The Daily Journal en Caracas, con la idea de donar pipotes para almacenar agua a comunidades de La Guaira a las que este servicio no llega, no dudé ni un momento. Le dije a Juan Barreto que contaban con mi aprobación y con todo mi apoyo.
Nuestro aporte puede parecer insignificante frente a la magnitud de las necesidades. Pero si una sola gota de agua llega a alguien sediento, será suficiente recompensa. Y si nuestra acción logra que otros empresarios, organizaciones o ciudadanos decidan repetirla, mucho mejor.
Siempre habrá quien critique hasta las acciones más nobles y sencillas. No importa. Lo verdaderamente importante es hacer algo y no quedarse de brazos cruzados.
A Sir Winston Leonard Spencer Churchill se le atribuyen innumerables frases sobre la crítica, los adversarios y la importancia de actuar. También circula una máxima que resume perfectamente lo ocurrido: «No importa que hablen mal de ti, lo importante es que hablen de ti». Aunque no existe evidencia sólida de que Churchill realmente la pronunciara, su mensaje ilustra una realidad: cuando uno hace algo, siempre habrá quien critique. El silencio absoluto, en cambio, suele acompañar a quienes nunca hacen nada.
Y entonces apareció, de manera inesperada, el llamado efecto mariposa: la idea de que una acción muy pequeña puede desencadenar consecuencias enormes e impredecibles. La conocida metáfora plantea que el aleteo de una mariposa en un lugar del mundo puede provocar una tormenta al otro lado del planeta.
En nuestro caso, algo tan sencillo como ayudar a llevar y almacenar agua en una comunidad necesitada de La Guaira terminó por generar reacciones a miles de kilómetros de distancia.
He recibido llamadas y mensajes incluso desde Europa y Medio Oriente. La publicación comenzó a circular por las redes sociales y multiplicó el alcance de una acción cuyo propósito era simplemente ayudar. A veces, el poder de las redes sociales y su capacidad para amplificar cualquier acción llegan a dar miedo.
Pero ese alcance solo tendrá verdadero valor si produce un segundo efecto mariposa.
Ojalá alguien vea lo que hicimos y diga: «Yo también puedo ayudar». Quizás otro empresario done otros pipotes; una compañía aporte un camión cisterna; alguien consiga una bomba; otro ayude a una comunidad diferente. No importa el tamaño de la contribución. Muchas gotas terminan llenando un pipote.
Agradezco especialmente al equipo humano de The Daily Journal en Caracas. Desde el primer día de los terribles terremotos estuvieron en La Guaira cubriendo la información y mostrando lo que allí ocurría. Ahora regresaron, esta vez no solo para informar, sino también para aportar su tiempo y esfuerzo y ayudar a llevar un poco de agua a nuestros hermanos que todavía la necesitan.
Si nuestra pequeña acción motiva a otros, ese será el mayor éxito. No para nosotros ni para The Daily Journal, sino para las muchas personas que hoy necesitan que alguien les tienda una mano o, simplemente, les acerque un poco de agua.
No te preguntes qué hace The Daily Journal regalando pipotes de agua en La Guaira, ni pierdas el tiempo especulando sobre teorías de la conspiración. Hazte una pregunta mucho más sencilla y, quizás, mucho más importante: ¿qué puedo hacer yo por mis compatriotas que hoy necesitan una mano… o, simplemente, una gota de agua?
Porque quizás de eso se trate el verdadero efecto mariposa: hacer algo, por pequeño que parezca, capaz de inspirar a otros a hacer mucho más.
