Dr. Juan Barreto, director de The Daily Journal para Venezuela y América Latina.- La semana empieza movida en el terreno de los anuncios petroleros. Por un lado, este viernes, en su red social, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anuncia la firma de un convenio petrolero con la encargada de la presidencia de Venezuela, Delcy Rodríguez, calificándolo como ‘el acuerdo del siglo’ en materia energética. Y habla de un acuerdo de 100 años, acuerdo que estaría enmarcado dentro de la geopolítica de los intereses de los Estados Unidos.
El día de hoy ha escrito que es un regalo de Venezuela a los Estados Unidos y que, con esa porción de petróleo, Estados Unidos recuperará sus menguadas reservas estratégicas. Como todos sabemos, los Estados Unidos ha ido consumiendo sus reservas estratégicas desde que comenzó la guerra entre Rusia y Ucrania, y tiene un problema técnico de que buena parte de esas reservas no pueden ser extraídas porque fueron reinyectadas en pozos que se sobrecalientan y que pueden explotar a la hora de perforarlos para utilizarlos. Entonces, Estados Unidos estaría incrementando sus propias reservas con las reservas de Venezuela.
¿De qué manera se firmó ese contrato? ¿Hasta dónde beneficia o perjudica a los venezolanos? Hay muchas cosas que no sabemos y esa firma concita más preguntas que respuestas. La encargada de la presidencia, Delcy Rodríguez, dio unas declaraciones ayer, una suerte de rueda de prensa —más bien el día sábado— en donde aclaraba algunas cosas. Hay un refrán venezolano que dice: ‘no aclares, que oscureces; no desenredes, que enredas’.
Habla de 25 años de contrato, pero no se establece claramente si es una concesión y en qué consisten los detalles del contrato. Habla de una inversión de unos 100.000 millones de dólares, pero no establece los tramos de esa inversión. Habla de 17 pozos verdes, es decir, que ya han sido explotados, que ya han sido explorados, y no establece cuáles son esos pozos ni cuál es la necesidad específica que tiene cada uno de ellos.
En las calles se hacen chistes con eso: ‘Bueno, si son 100 años tendremos 100 años para conocer las explicaciones; si son 25, pues alegrémonos porque las explicaciones llegarán antes’. En todo caso, el asunto petrolero venezolano tiende a favorecer a los intereses norteamericanos, y la idea es saber cómo, de algún modo, eso se convierte en sueldo para los médicos, para las enfermeras, para los maestros, para la recuperación de nuestras ciudades que están en el suelo, para atender la crisis y la catástrofe horrible que sufrió, disculpen, el estado Vargas y otras ciudades. Y yo diría también: ojalá esos dineros alcancen para indemnizar a los miles y miles de venezolanos que fueron presos injustamente y a los cuales se les robó tiempo de su vida, a los cuales se les maltrató y que a partir de fechas recientes lograron conseguir su libertad.
¿Servirá ese convenio para que haya transparencia? ¿Significará que se acabó el bloqueo y las sanciones y que la ley antibloqueo será derogada tal como ella misma lo establece cuando finalice el bloqueo y las sanciones? ¿Esto significará una apertura hacia los Estados Unidos y Occidente en la misma dirección? El economista que vive en Estados Unidos, el economista venezolano Francisco Rodríguez, ha dicho que este convenio es leonino para los intereses venezolanos y que hay muchos otros convenios a nivel internacional que se firman en términos mucho más favorables para las naciones propietarias del subsuelo y del recurso energético.
En todo caso, todas las preguntas que esta firma concita serán resueltas por la vida y serán respondidas a lo largo de los días que corren.
