Vanessa Davies
The Daily Journal – Las razones por las cuales tantos edificios cayeron en La Guaira como gigantes con pies de barro, el pasado 24 de junio, van saliendo a flote a medida que avanzan las inspecciones y se reconstruyen las historias.
La construcción “es un negocio serio, y cuando deja de ser serio, se mueren personas”, subrayó Mario Lieghio, presidente de la Cámara de la Construcción de La Guaira. Por eso hay que entender qué pasó y tratar de corregir los errores, añadió el arquitecto durante un foro de la Red de Sobrevivientes de La Guaira realizado el miércoles 26 de agosto.
Por ejemplo, el colapso de las edificaciones de la Oficina Presidencial de Planes y Proyectos Especiales (Opppe) ubicadas en playa Los Cocos podría estar asociado a factores como la licuación de suelos y las aguas negras, como lo planteó la ingeniera geóloga Mariela Gómez en el mismo encuentro.
Licuación segura
Los terrenos que albergaron las Opppe de playa Los Cocos, puntualizó Gómez, “provienen de deslaves y deslaves de millones de años, y están ubicados incluso sobre la bahía”; por eso no era recomendable construir sobre ellos. Eso era “licuación segura”. La experta contó que, años atrás, cuando presentaron el proyecto de esas Opppe, ella misma les explicó a los funcionarios que estaban sobre la falla de San Sebastián y la bahía del Sheraton. “¿Qué están buscando ustedes ahí?”, les preguntó. “Lamentablemente, la tumba de los futuros residentes. Y a quien no podía decírselo personalmente, cuando estábamos en una reunión, le recomendaba: ‘¿Tú vives ahí? Cuando te puedas mudar, te mudas’. Hasta hace poco lo hice”.
¿Pero qué sucede con ese tipo de terreno y los terremotos? La licuación ocurre “porque se vence, con las ondas sísmicas, la capacidad de resistencia y de mantenerse en pie de una edificación. Y esa capacidad de resistencia va en función directa, incluso, del número de pisos, porque se amplifica o no el periodo de onda, y ahí es donde radica el peligro».
En el recuento, la geóloga indicó un problema crónico con las aguas negras, que “probablemente fue una de las muchas causas que contribuyeron al deterioro de las fundaciones de las Opppe”.
Suelos y materiales
Al menos cuatro factores causaron la crisis. Los estudios de suelos “son como una Biblia y hay que hacer exactamente lo que establecen”, explicó Lieghio, pero en el caso de La Guaira dejaron de ser asumidos con rigor porque se creía que el estado era “medianamente sísmico” y que “casi no tiembla”. El proceso dejó de estar ajustado al protocolo en algunos casos, aseveró.
Al creer “que éramos medianamente sísmicos, y no altamente, no hacíamos exactamente lo que se tenía que establecer”, comentó, al hacer alusión al diseño de las estructuras.
El dirigente gremial sumó, también, la calidad de los materiales: “Llegamos a tener un cemento del Primer Mundo, pero eso pasó. Luego, las cabillas, que venían de no sabemos de dónde”. Y, por último, la inspección y la supervisión: “No fuimos rígidos en ese proceso durante todos estos años”.
A su juicio, “la magnitud de lo que ocurrió tuvo que ver con eso, y debemos aprender” para que no se repita.
