Xinhua – Las policías nacionales de Bolivia y Chile profundizarán la cooperación en seguridad e inteligencia, al poner en marcha un mecanismo de coordinación entre ambas corporaciones para responder al avance del crimen transnacional y a los desafíos de una frontera común, informó hoy lunes el ministro boliviano de Gobierno, Marco Antonio Oviedo.
La iniciativa fue formalizada en el marco de la Primera Reunión de Altos Mandos Policiales y Unidades Especializadas Bolivia-Chile.
El encuentro convocó por parte de la nación anfitriona a representantes de la Policía Boliviana, mientras que por la parte chilena estuvieron representantes de Carabineros (Policía militarizada) y de la Policía de Investigaciones (PDI), en la ciudad boliviana de La Paz.
La actividad tuvo como objetivo central avanzar hacia una cooperación permanente, basada en el intercambio de información, experiencias, capacidades y estrategias para enfrentar delitos en ambos lados de la frontera.
«Ese es el propósito de esto (…) que podamos trabajar como dos países hermanos para combatir el delito y el crimen», afirmó el ministro de Gobierno de Bolivia, Marco Antonio Oviedo, durante el evento binacional.
Oviedo destacó la importancia de que sean las propias instituciones policiales las que conduzcan esa nueva etapa de cooperación con énfasis en el trabajo técnico y operativo. A juicio del ministro de Gobierno, la magnitud alcanzada por los delitos transnacionales y el uso creciente de tecnología obligan a los dos países a mejorar los mecanismos de coordinación.
Por su parte, el director general de la PDI de Chile, Eduardo Cerna Lozano, defendió en el encuentro que la coordinación entre ambas instituciones sea permanente, planificada y sostenida. La cooperación contempla reuniones de altos mandos, intercambio de información y una mayor coordinación entre unidades especializadas.
Apunta también a mejorar las capacidades para enfrentar amenazas comunes y facilitar una actuación coordinada cuando las investigaciones o las organizaciones criminales superen las fronteras entre ambas naciones.
El Gobierno boliviano ya ha anunciado mecanismos de coordinación similares con otros países vecinos, entre ellos Brasil, además de ampliar de manera progresiva esa política hacia Argentina y Paraguay. Bolivia y Chile comparten más 860 kilómetros de frontera y diversidad de delitos comunes que afectan la zona como el narcotráfico y el tráfico de personas.
