Cofundador de Coinbase negocia el control de tres yacimientos petroleros

_ Economía

The Daily Journal – El cofundador de Coinbase, Fred Ehrsam, está negociando para obtener el control de al menos tres yacimientos petrolíferos en Venezuela, según fuentes cercanas a las conversaciones.

Estos campos —Boca, Guico y Guara, ubicados en el Cinturón del Orinoco— son operados actualmente por Alvorada Heavy Industries Ltda, cuyos contratos están siendo evaluados por las autoridades de Estados Unidos para una posible revocación.

Las fuentes, que pidieron permanecer en el anonimato por tratarse de negociaciones no públicas, indicaron que se esperan más cambios en los contratos petroleros durante la visita del secretario de Energía, Chris Wright, a Caracas, donde tiene previsto presentar hasta 17 acuerdos de petróleo y gas.

Esta reestructuración se enmarca en la iniciativa del presidente Donald Trump para reactivar la industria petrolera venezolana con capital extranjero y aumentar el suministro, en un contexto en que Estados Unidos repone sus reservas estratégicas.

El enfoque de la administración Trump, sin embargo, supone un cambio en las reglas de acceso: bajo el gobierno de Maduro, los contratos dependían de vínculos con funcionarios del gobierno y de la estatal PDVSA; ahora, las conexiones en Washington determinan cada vez más quién participa en el sector.

El politólogo Steven Levitsky, de la Universidad de Harvard, señaló que el interés de Trump por controlar el petróleo de otros países está definiendo la política hacia Venezuela.

Ehrsam, quien ha viajado en repetidas ocasiones a Caracas y se ha reunido con altos cargos estadounidenses y venezolanos, ha explorado inversiones en petróleo, gas, tecnología financiera y pagos digitales.

Su interés por los campos de Alvorada refleja la incertidumbre que enfrentan los operadores actuales, que deben adaptarse al nuevo orden. Alvorada, que invirtió unos US$30 millones desde 2023 para reactivar pozos, se vio obligada por PDVSA a trabajar con un contratista local vinculado a la política, lo que elevó sus costos.

Más recientemente, la empresa había ajustado su estrategia para cumplir con la nueva ley de hidrocarburos de Venezuela y ampliar la producción, pero ahora enfrenta un nuevo desafío desde Washington. En julio, Alvorada adquirió la texana Calistoga Energy Reserves LLC para establecer una sede en EE.UU. y coordinar desde allí su estrategia en Venezuela.

Alvorada no es la única empresa afectada. Otros contratos, como el del proyecto Ayacucho 6 (adjudicado a West-Construcciones C.A.) y el yacimiento Bare (operado por Cavallino Oil Company), también están siendo reconsiderados.

La familia Gilinski y GeoPark Ltd están a punto de cerrar un acuerdo para operar Bare. En mayo, el Ministerio de Petróleo de Venezuela revocó la participación minoritaria de DP Delta Finance BV en la empresa conjunta Petrodelta, y los activos fueron transferidos a Pacific Coast Energy Co.

La reestructuración también alcanzó a inversores estadounidenses que parecían bien posicionados: en agosto, la administración Trump presionó al magnate Harry Sargeant III para que vendiera su participación en North American Blue Energy Partners, y finalmente aceptó una venta por US$300 millones después de que el Tesoro congelara los activos de su sociedad offshore.

Con información de Bloomberg

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