The Daily Journal – El dólar oficial rompió la barrera de los 800 bolívares este miércoles 2 de septiembre, al ubicarse en 801,18 BS, según la tasa publicada por el Banco Central de Venezuela (BCV).
La divisa estadounidense registró un incremento de 2,86 bolívares (0,36%) en una sola jornada, después de haber cerrado el martes 1 de septiembre en 798,32 bolívares. El euro también subió y quedó fijado en 929,09 bolívares.
Esta escalada forma parte de una tendencia de depreciación acelerada que ha sufrido el bolívar en lo que va de 2026, pues la moneda nacional abrió el año en 301,37 bolívares por dólar, lo que implica que el dólar ha acumulado un aumento de 163,7% en lo que va del año, equivalente a una depreciación del bolívar de aproximadamente 62% a 63% frente al dólar.
Agosto cerró con una caída del bolívar de 5,8%, una desaceleración respecto al desplome de 15% registrado en julio, cuando el país enfrentó la emergencia por los terremotos del 24 de junio, aunque la tendencia de depreciación se ha mantenido durante más de 20 meses consecutivos.
La inflación acumulada hasta julio alcanzó el 175,5%, con un alza mensual de 19,9% en ese mes, lo que evidencia la pérdida de poder adquisitivo de los ingresos en moneda nacional.
El economista Hermes Pérez señaló que la moneda venezolana ha perdido 63% de su valor frente al dólar en 2026, reflejando una depreciación sostenida pese a la desaceleración puntual de agosto, y advirtió que la depreciación anual se mantiene por encima del 440%.
El economista José Guerra, exdiputado y analista financiero, prevé que el ritmo de devaluación del bolívar disminuya durante los próximos meses, lo que podría contribuir a moderar la inflación. Señaló que en agosto se ha observado un cambio en la política cambiaria que estaría frenando la depreciación de la moneda, aunque advirtió que el primer semestre estuvo marcado por una fuerte inflación y devaluación, pese al aumento de la producción petrolera.
Guerra calificó como «muy agresiva» la inflación registrada durante este año y aseguró que el comportamiento de los precios ha tenido un fuerte impacto sobre el poder adquisitivo de los venezolanos.
El economista y profesor universitario Douglas Becerra explicó que la devaluación diaria de la moneda nacional en el sistema bancario se está trasladando de forma automática al costo de los productos. Advirtió que la tasa de depreciación interdiaria bancaria ya ronda o se acerca al 1%, lo que proyecta una inflación piso de 250% para este año. Becerra también señaló que el Estado venezolano debe pagar sus deudas pendientes con organismos multilaterales para poder acceder a financiamiento internacional.
El economista Agustín Berríos destacó que la brecha cambiaria se ha reducido significativamente, pasando de casi 200% a principios de año a 10% o menos en la actualidad. Indicó que las tasas de dólar oficial y paralelo se han estabilizado progresivamente en torno a los 800 bolívares, lo que supone un logro económico clave. Berríos sostuvo que la brecha cambiaria debe desaparecer por completo antes de que termine el año.
Por su parte, el economista y profesor de la Universidad de Los Andes, Leonardo Argüello, señaló que, según las estadísticas manejadas, el bolívar se ha devaluado alrededor del 62% desde enero hasta la fecha, y proyectó que la devaluación alcance el 74% para finales del primer semestre de 2026. Argüello destacó la ausencia de transparencia en las intervenciones cambiarias del Banco Central de Venezuela.
El economista Rodrigo Cabezas, exministro, proyectó que la inflación podría ubicarse cerca del 200% y el tipo de cambio alcanzar los 1.000 bolívares por dólar al finalizar el año. Afirmó que el gobierno no tiene instrumentos ni recursos financieros para detener la devaluación inflacionaria.
Carlos Ramones, también economista y docente de la Universidad del Zulia, señaló que la economía venezolana disminuyó un 73% entre 2012 y 2025, mientras que la pobreza total alcanza actualmente el 68,5% de la población.
El economista estadounidense Steve Hanke, nombrado asesor especial en Asuntos Económicos por la Asamblea Nacional, propone una dolarización total que implicaría eliminar el bolívar como moneda de uso y sustituirlo por el dólar estadounidense. Hanke estimó entre 50% y 80% las probabilidades de que se concrete la dolarización oficial en territorio venezolano.
El alza constante del dólar incide directamente en el costo de vida al deteriorar el poder de compra de los salarios e ingresos fijados en moneda nacional, y la persistencia de esta brecha afecta principalmente a la población que percibe sus ingresos en bolívares, moneda en la que se mantienen las tarifas de los servicios públicos y la nómina estatal, lo que agrava las condiciones de vida de las familias venezolanas en un contexto de inflación acelerada y depreciación cambiaria.
