Las exportaciones de diésel del Golfo y Rusia cayeron 1,6 millones de barriles diarios en agosto frente a febrero, mientras los inventarios mundiales acumulan una reducción de 507 millones de barriles desde el inicio del conflicto.
The Daily Journal.- La Agencia Internacional de la Energía (AIE) advirtió este viernes sobre un creciente ajuste en el mercado mundial de diésel, con los precios de los combustibles refinados avanzando muy por encima de los del crudo en medio de las restricciones a los flujos petroleros provocadas por la guerra en Oriente Medio.
Los futuros del Brent en el ICE se cotizaban en torno a los US$105 por barril al momento de la elaboración del informe, unos US$21 por encima del comienzo de agosto y 45% por encima de los niveles previos a la guerra. Los precios físicos se situaban incluso más altos.
Pero el mayor impacto se observa en los productos refinados. El diésel y el gasóleo, que representan cerca de 30% de la demanda mundial de petróleo, superaron a comienzos de septiembre los US$200 por barril en Estados Unidos, un aumento de 94% frente a los niveles anteriores a la guerra. Europa y Asia registraron incrementos similares.
La fuerte diferencia entre el precio del crudo y el de los productos refinados llevó los márgenes de refinación a niveles récord en la cuenca atlántica, reflejando una mayor estrechez en el mercado de combustibles.
Golfo y Rusia reducen el suministro
Las exportaciones totales de crudo de los países del Golfo se situaron en agosto en unos 13 millones de barriles diarios, aproximadamente la mitad de los niveles registrados antes de la guerra.
Las pérdidas de crudo se redujeron a poco menos de 45%, según las estimaciones de la AIE, apoyadas por mayores flujos que evitan el estrecho de Ormuz y por escoltas militares estadounidenses para proteger el tránsito de buques.
La situación es más crítica para los productos refinados y el gas licuado de petróleo. Sus exportaciones permanecen casi 60% —equivalentes a 3,7 millones de barriles diarios— por debajo de los niveles de febrero.
En el caso del diésel, las exportaciones netas de los países del Golfo promediaron apenas 390.000 barriles diarios en agosto, cerca de una cuarta parte de los niveles previos a la guerra, debido a las severas restricciones al tránsito por el estrecho de Ormuz.
A estas pérdidas se sumaron las interrupciones en el sistema de refinación ruso y la casi paralización de sus exportaciones de productos petroleros tras el aumento de los ataques ucranianos.
En conjunto, las exportaciones netas de diésel y gasóleo del Golfo y Rusia se situaron en agosto 1,6 millones de barriles diarios por debajo de febrero. Antes de la guerra, ambas regiones representaban casi 45% del comercio marítimo mundial de estos productos.
Otros mercados han compensado parcialmente el déficit, pero las refinerías de esas regiones están operando al límite para aprovechar los márgenes récord.
AIE reduce sus previsiones
El estancamiento de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán y la reanudación de los ataques en el Golfo y en Bab el-Mandeb llevaron a la AIE a reducir nuevamente sus previsiones para el mercado petrolero.
La agencia proyecta ahora que la oferta mundial promediará 100,7 millones de barriles diarios en 2026, una contracción interanual de 5,7 millones de barriles diarios y 1,3 millones menos que en su informe anterior.
La recuperación total del suministro de los productores de Oriente Medio quedaría postergada hasta 2027.
La AIE también recortó su previsión de demanda mundial de petróleo para 2026. Ahora espera una caída de 2,5 millones de barriles diarios, unos 940.000 barriles diarios más que en su estimación anterior.
El organismo prevé, no obstante, que el ritmo de contracción se modere durante el resto del año: desde 5,3 millones de barriles diarios en el segundo trimestre, a 3,4 millones en el tercero y 2 millones en el cuarto.
Las pérdidas de materias primas petroquímicas y productos refinados, junto con los mayores precios de los combustibles —en particular del diésel— seguirán presionando el consumo, según la agencia.
Inventarios pierden 507 millones de barriles
Los inventarios mundiales se han convertido en un amortiguador clave frente a las interrupciones de suministro, pero también están disminuyendo rápidamente.
Desde el comienzo del conflicto, las existencias observadas a nivel mundial han caído 507 millones de barriles, equivalente a una reducción promedio de 2,8 millones de barriles diarios.
Solo durante agosto, los inventarios disminuyeron 95 millones de barriles, o 3,1 millones de barriles diarios.
La AIE señaló que la combinación de menores inventarios y un sistema mundial de refinación operando cerca de sus límites aumenta la presión sobre el mercado.
En ese contexto, el organismo considera cada vez más urgente alcanzar avances que permitan resolver tanto el conflicto en Oriente Medio como la guerra entre Rusia y Ucrania, que entra en su quinto año.
El riesgo para el mercado, según el diagnóstico de la AIE, es que una nueva interrupción de los suministros encuentre a un sistema con menos inventarios disponibles y una capacidad de refinación ya sometida a fuertes restricciones, elevando la posibilidad de una mayor escasez de combustibles y de destrucción de demanda.
