AIE recorta previsión de demanda petrolera para 2026 ante persistencia de la crisis en Medio Oriente

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La Agencia Internacional de la Energía prevé una contracción de 2,5 millones de barriles diarios el próximo año, mientras las interrupciones de suministro y la caída de inventarios llevan al crudo North Sea Dated por encima de los US$113 por barril

The Daily Journal.- La Agencia Internacional de la Energía (AIE) recortó con fuerza su previsión para la demanda mundial de petróleo en 2026, al estimar una caída de 2,5 millones de barriles diarios (mb/d), 940.000 barriles diarios más que en su proyección del mes anterior, en un mercado condicionado por la persistencia de las tensiones en Medio Oriente y el estancamiento de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán.

La agencia con sede en París señaló que el bloqueo de las conversaciones retrasa la expectativa de una normalización de los flujos petroleros hacia 2027, con el impacto concentrado especialmente en los destilados medios y las materias primas destinadas a la industria petroquímica en Asia.

Para 2027, la AIE espera una recuperación de 2,6 mb/d en la demanda mundial, apenas suficiente para compensar las pérdidas previstas para este año.

El deterioro de las perspectivas de consumo coincide con una fuerte contracción de la oferta. La producción mundial de petróleo cayó 1,6 mb/d en agosto, hasta 100,1 mb/d, después de que más de 10 mb/d de capacidad de extracción en el Golfo permanecieran cerrados ante el aumento de los riesgos de seguridad.

La AIE proyecta que la oferta global disminuya 5,7 mb/d en 2026, hasta 100,7 mb/d, mientras la recuperación de la producción en el Golfo se desplazaría hacia 2027. Para ese año, la agencia prevé un repunte de la oferta mundial de 8 mb/d.

Fuera de la OPEP+, el crecimiento estará encabezado por los productores de las Américas, que aportarían 1,4 mb/d adicionales en 2026 y otro millón de barriles diarios en 2027.

Refinerías y márgenes

El procesamiento mundial de crudo alcanzó en agosto un máximo estacional de 81,4 mb/d, un incremento mensual de 960.000 barriles diarios. Sin embargo, el volumen se mantuvo 4,2 mb/d por debajo del registrado un año antes.

Las pérdidas de actividad se extendieron por Oriente Medio, Rusia y las economías asiáticas importadoras de crudo. Para 2026, la AIE estima que las corridas de las refinerías disminuirán 2,6 mb/d, hasta 81,5 mb/d.

Los márgenes de refinación alcanzaron máximos históricos en la cuenca atlántica durante agosto, impulsados por un fuerte incremento de los diferenciales del diésel. En Singapur, en cambio, el encarecimiento de los fletes redujo la rentabilidad de las refinerías.

Inventarios bajo presión

La tensión sobre el mercado también se refleja en los inventarios. Las existencias mundiales de crudo observadas disminuyeron otros 95 millones de barriles en agosto, elevando a 507 millones de barriles las extracciones acumuladas desde febrero, equivalentes a un promedio de 2,8 mb/d.

El crudo en tránsito marítimo cayó en 65 millones de barriles, en un contexto en el que el tráfico de buques petroleros procedente de Medio Oriente se vio afectado por nuevos ataques.

Los inventarios fuera de la OCDE disminuyeron 52 millones de barriles, liderados por China. En la OCDE, las existencias aumentaron 23 millones de barriles, ya que la acumulación en tanques comerciales compensó un drenaje de 19 millones de barriles de las reservas gubernamentales.

El petróleo se dispara

La reducción de los suministros disponibles y el deterioro de los inventarios llevaron al mercado a una estructura de backwardation extrema, una señal de que los operadores están otorgando una prima a los barriles disponibles en el corto plazo.

El crudo North Sea Dated promedió US$91 por barril en agosto, un aumento de US$7,61 frente al mes anterior. Para el 9 de septiembre, el marcador había escalado hasta US$113,48 por barril.

Según la AIE, la estructura de precios se profundizó a medida que el mercado absorbió las interrupciones de suministro en Medio Oriente y Rusia y trasladó la demanda hacia los barriles disponibles en la cuenca atlántica.

Los fletes petroleros también registraron un fuerte incremento, impulsados por el aumento de los riesgos de seguridad y una demanda sostenida de buques.

El escenario que dibuja la AIE combina así una menor demanda prevista para 2026 con una contracción aún más pronunciada de la oferta, inventarios en descenso y una fuerte presión sobre los mercados físicos y de transporte. La agencia espera que buena parte del reequilibrio del mercado y de la recuperación de la producción se traslade a 2027.

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