Audio: https://clyp.it/34a5dyg3
Julio A. López, editor jefe. — La operación que llevará a GeoPark de vuelta al mercado petrolero venezolano entró en su fase final. La compañía, con sede en Bogotá y presencia en Colombia, Argentina y Brasil, lanzó este 15 de septiembre una solicitud formal de consentimiento a los tenedores de sus bonos senior al 8,75% con vencimiento en 2030, un paso técnico pero decisivo para destrabar la adquisición del bloque Bare, en la Faja Petrolífera del Orinoco.
GeoPark necesita el visto bueno de los bonistas que representen más de la mitad del capital pendiente de esos títulos para modificar el indenture —el contrato que rige las condiciones del bono— y así poder ejecutar la transacción sin fricciones legales. A cambio de su aprobación, la empresa ofrece a los tenedores un pago de 2,50 dólares por cada 1.000 dólares en bonos que acepten, bajo las condiciones planteadas. La ventana de votación estará abierta hasta el próximo 23 de septiembre.
El trasfondo de esta maniobra financiera radica en que se trata de una de las operaciones más relevantes del año para la industria petrolera latinoamericana. GeoPark anunció a comienzos de septiembre su entrada estratégica en Venezuela mediante la compra del bloque Bare, un yacimiento de crudo pesado ya en producción, con cerca de 1.100 pozos existentes y más de 700 millones de barriles producidos históricamente, sobre un total estimado de 15.700 millones de barriles de petróleo original en sitio. El acuerdo se estructuró bajo un Contrato de Participación Productiva (CPP) de 25 años con Pdvsa, un esquema contractual habilitado por el nuevo marco regulatorio del sector.
Detrás de la operación está el Grupo Gilinski, el conglomerado colombiano liderado por Jaime Gilinski, cuya gestión resultó clave para cerrar el contrato con la estatal venezolana. Como contraprestación, Gilinski recibirá 42,1 millones de nuevas acciones de GeoPark a 12,22 dólares por título —una prima del 26% sobre el precio promedio ponderado de los últimos 30 días—, lo que lo convertirá en accionista controlante de la petrolera con aproximadamente 56,3% de participación, cifra que podría ascender hasta 58,4% mediante un mecanismo de ajuste. El grupo colombiano también prevé lanzar una oferta pública de adquisición por hasta 100 millones de dólares para proporcionar liquidez a los accionistas actuales.
Bare produce hoy alrededor de 11.000 barriles diarios, pero GeoPark estima un potencial de entre 85.000 y 95.000 barriles por día una vez ejecutado el plan de redesarrollo, que contempla inversiones en fases, la rehabilitación de instalaciones y técnicas de recuperación adicionales. Sumado al crecimiento esperado en Vaca Muerta, Argentina, la compañía proyecta llevar su producción total consolidada a un rango de 75.000 a 85.000 barriles equivalentes de petróleo diarios hacia 2030, lo que representa cerca de 2,7 veces sus niveles actuales.
El presidente ejecutivo de GeoPark, Felipe Bayón, ha calificado el movimiento como un paso transformador en la estrategia regional a largo plazo de la compañía, que le permite ganar exposición temprana en Venezuela, justo cuando el sector petrolero del país atraviesa un momento de renovado dinamismo. La fecha efectiva del contrato con Pdvsa sigue sujeta a aprobaciones regulatorias y de cumplimiento relacionadas con sanciones, con un plazo máximo estimado de 120 días.
De completarse todos los pasos —incluida la aprobación de los bonistas que se votará esta semana—, la operación consolidará a Gilinski como el nuevo accionista de control de GeoPark, que seguirá cotizando en la Bolsa de Nueva York y mantendrá una junta directiva de mayoría independiente, mientras Venezuela suma un nuevo operador internacional a su ambicioso plan de reactivación petrolera.
