La presidenta encargada afirmó ante la ONU que Venezuela inició un proceso de transformación democrática, con reformas institucionales, participación de todas las fuerzas políticas y elecciones, aunque no precisó una fecha para los comicios.
The Daily Journal.— La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció este miércoles ante la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas el inicio de un proceso de transformación política que, según afirmó, conducirá al país hacia una “etapa de democracia plena”, con elecciones y reformas institucionales.
“Me complace anunciar que Venezuela ha iniciado un proceso de transformación democrática para su renacer, un proceso ordenado, institucional y verificable para construir un país más libre para todos, más próspero y más reconciliado consigo mismo”, afirmó Rodríguez durante su intervención en Nueva York.
La mandataria interina presentó este proceso como una salida a años de confrontación política y lo vinculó con una etapa de reformas estructurales. “Un proceso de cambio político, económico, espiritual. De reformas estructurales para el renacer de Venezuela, para el renacer de nuestra nación, para el renacer de nuestro pueblo”, dijo.
Rodríguez sostuvo que Venezuela debe dejar atrás la división política y establecer mecanismos de diálogo para resolver las diferencias entre los distintos sectores.
“Esta etapa debe cerrarse para dar inicio a un nuevo tiempo político basado en la verdad, la justicia y la capacidad de mirar hacia adelante juntos y encontrar, en el diálogo político respetuoso, un espacio genuino para dirimir las diferencias que como venezolanos tenemos”, señaló.
Elecciones y participación política
Uno de los principales anuncios de su discurso fue la convocatoria de futuras elecciones. Rodríguez aseguró que habrá comicios, aunque no estableció una fecha concreta.
“Quiero decirlo muy claro en esta Asamblea General, en Venezuela habrá elecciones y en esa dirección hemos iniciado un diálogo político con sectores de la oposición que conduzca un proceso en igualdad de condiciones para todos”, afirmó.
Según explicó, el momento de la elección será determinado por los venezolanos y las instituciones deberán estar preparadas para garantizar el proceso.
“El pueblo venezolano con su sabiduría ancestral determinará el momento correcto y sus instituciones estarán preparadas para garantizar ese proceso inclusivo y transparente”, agregó.
Rodríguez también planteó una concepción de la democracia que, dijo, no debe limitarse a la celebración de elecciones.
“La democracia no se mide por la existencia de elecciones, la democracia mide por la calidad de la competencia que precede esas elecciones”, sostuvo. “Una elección debe ser una solución, no un generador de conflictos irreconciliables”.
Reforma institucional y judicial
La presidenta encargada presentó además una agenda de reformas institucionales que definió como uno de los pilares de la transición.
El primero, dijo, será una “reforma jurídica ordenada” destinada a fortalecer el funcionamiento del Estado y garantizar seguridad jurídica tanto para los ciudadanos como para inversionistas nacionales e internacionales.
“Venezuela ha emprendido un proceso de revisión institucional para fortalecer el funcionamiento del Estado y poder brindar la seguridad jurídica que no solo los inversionistas nacionales e internacionales necesitan, sino también nuestros ciudadanos que no se sientan atropellados por un poder arbitrario”, afirmó.
En ese marco, calificó como “impostergable” la reforma del sistema de justicia.
Como segundo pilar mencionó el “ejercicio responsable y pleno de la política” y aseguró que su administración garantizará condiciones de participación para todas las fuerzas políticas.
“Venezuela garantizará condiciones reales de participación para todas las fuerzas políticas del país”, sostuvo.
Un llamado a superar la división
Rodríguez inició su discurso describiendo a Venezuela como un país marcado durante años por la confrontación política y el bloqueo económico.
“Durante demasiado tiempo fuimos un país dividido entre trincheras, donde el color de una bandera partidista pesaba más que el apellido común que todos compartimos, venezolanos y venezolanas”, expresó.
La presidenta encargada dijo que el objetivo de la nueva etapa debe ser construir un sistema político en el que ninguna fuerza tenga que imponerse desconociendo a las demás.
“Se trata de construir un país donde nadie tenga que ganar desconociendo al otro, porque todos, especialmente los jóvenes que apenas empiezan su socialización política, somos Venezuela”, señaló.
También llamó a la clase política a colocar los intereses nacionales por encima de las disputas partidistas.
“Tenemos que aspirar a una Venezuela cuya clase política esté íntimamente comprometida, los intereses nacionales por encima de cualquier cosa y no esté secuestrada por algoritmos mediáticos”, afirmó.
Rodríguez vinculó las reformas políticas con una transformación económica y social. Dijo que busca construir “nuevas bases para una economía al servicio del desarrollo nacional” y un sistema de justicia e igualdad social.
“Quiero que de los escombros de la división levantemos los cimientos de una república nueva, plural, profundamente espiritual y en paz consigo misma”, declaró.
“La legalidad puede ser el camino hacia una legalidad mejor”
La presidenta encargada también defendió que la transición se produzca desde las propias instituciones y no mediante una ruptura del orden institucional.
“La historia nos ha enseñado que algunas de las transiciones democráticas más sólidas del mundo contemporáneo no nacieron de la ruptura, sino de la transformación conducida con firmeza desde las propias instituciones”, afirmó.
Y agregó: “La legalidad puede ser el camino hacia una legalidad mejor”.
Rodríguez sostuvo que la reconstrucción institucional será fundamental para recuperar la confianza de los ciudadanos.
“Una nación no renace solamente reconstruyendo edificios, renace cuando reconstruye la confianza en sus instituciones”, dijo.
Al cerrar su intervención, la presidenta encargada definió su papel como el de conducir al país desde la incertidumbre y el conflicto hacia una nueva etapa política.
“Vengo a asumir hacia adelante una responsabilidad histórica, la de conducir a Venezuela desde una etapa de incertidumbre y conflicto hacia una etapa de democracia plena, reconocida por su propio pueblo y por el mundo”, afirmó.
Y agregó: “A mi pueblo amado le digo, este no es el final de un discurso, es el comienzo de un compromiso. A la comunidad internacional le digo, Venezuela está lista para caminar de la mano, de quienes crean en una relación internacional respetuosa, sin intromisiones ni prejuzgamientos”.
