Pedro Mosqueda.- La señora Marlene Santana sobrevivió al deslave de Vargas en 1999; reconstruyó su casa en Playa Grande y también su proyecto de vida, siempre con empatía. La terca vida le dio otra sorpresa: el terremoto le tumbó su casa de cuatro pisos y ella quedó sepultada junto a su esposo, hermana e hija.
Un fuerte golpe en la cabeza le impidió escapar… Nunca perdió la esperanza, cada vez que podía daba señales de vida.
Varios días después:
─Señora Marlene, estamos aquí con usted, somos el personal de rescate del presidente Bukele. ¿Tiene fé en que la vamos a ayudar?
─Agua que me quemo…
Le traen agua. Ella dijo que es el agua más rica de su vida; no quería que le quitarán la pequeña manguera que entró por unos entresijos o pliegues.
─¿Qué más quieres Marlene?, le preguntan sus recién conocidos héroes.
─Gua, Pepsi-Cola… No, mejor Coca-Cola.
Al cabo de varias horas lograron extraerla del inframundo.
Una brigada de jóvenes de la Cruz Roja se encargó de ella. Antes de entrar a la ambulancia un rescatista gringo la sorprendió.
–This Coke is on me (Esta Coca- Cola va por mi cuenta).
-Hay que pena, lo dije en broma, comentó ella.
No es necesario decirlo: sin querer la señora Marlene acaba de producir una excelente pieza publicitaría para ambas marcas.
Espero que le paguen bien.
