Francisco Garcés calcula que faltan por evaluar entre 12.000 y 15.000 edificios tras terremotos

_ Actualidad
La comisión presidencial que dirige Francisco Garcés ya ha inspeccionado unas 6.000 viviendas. Desde el pasado 7 de julio se sumaron voluntarias y voluntarios del Colegio de Ingenieros de Venezuela

Vanessa Davies

Tres colores han adquirido un nuevo significado en Venezuela después de los terremotos del 24 de junio: verde, amarillo y rojo. El examen rápido realizado por la comisión presidencial para la Evaluación de Habitabilidad de Viviendas e Infraestructuras ha dado como resultado más edificios en verde (habitables), que en rojo (inhabitables en este momento). Sin embargo, todavía se amontonan familias en los alrededores de los urbanismos, a la espera de una respuesta certera para poder regresar a sus hogares.

“Tenemos casi 6.000 edificios evaluados en siete estados del país. Por supuesto, hay data que falta, pero todas estas evaluaciones han seguido las indicaciones establecidas por la comisión presidencial, que son el protocolo nacional que hemos trabajado hace algunos años y que está verificado a escala internacional”, detalló el presidente de la comisión presidencial y recientemente nombrado ministro de Transporte, Francisco Garcés.

Falta por evaluar, según sus estimaciones, entre 12.000 y 15.000 infraestructuras. Para agilizar el proceso, a las inspecciones se sumaron, a partir del martes 7 de julio, las voluntarias y los voluntarios del Colegio de Ingenieros de Venezuela (CIV).

“Hay una necesidad muy importante de aquellas personas que no sienten seguridad en sus viviendas; sobre todo, en los grandes complejos habitacionales, los conjuntos residenciales”, enfatizó Garcés.

En estos casos se está tratando de revisar y generar confianza. “Si su infraestructura no tiene daños y la vivienda puede ser calificada como verde, pueden regresar”.

La luz roja no es una condena

La inspección inicial, remarcó el funcionario, solo busca producir tranquilidad o, en el caso contrario, decirles a las familias que deben buscar otras opciones de momento. “Es para establecer si la estructura es segura o no es segura para ser ocupada; no significa que la estructura es resistente o no. De la misma manera, una estructura con calificación roja no necesariamente debe ser demolida”.

El ingeniero precisó que, una vez culminada esta primera revisión, vendrá la segunda fase. En ese momento “las estructuras que tienen evaluación en amarillo, o en rojo, requieren una evaluación más profunda para determinar las acciones”.

Garcés aclaró que, más allá de los deseos, “las únicas reparaciones que se pueden hacer son en las estructuras evaluadas como verdes, que han sido calificadas como seguras”.

Las edificaciones que necesitan reparaciones “deben ser avaladas por las disposiciones transitorias que se van a establecer, porque la reparación de una estructura que tiene código amarillo o rojo debe seguir otras especificaciones normativas”.

El costo de las reparaciones que vengan en la segunda etapa, indicó, forma parte de la planificación “y de los instrumentos que finalmente se generarán, desde el sector público y privado, para la atención de la población”.

El ingeniero reiteró que los sismos no se pueden predecir, y que hay normas de sismorresistencia y otras normas para mampostería y concreto armado “que son de uso obligatorio para los profesionales que diseñen, proyecten o construyan edificaciones en el territorio nacional”. Tal como lo afirmó, los profesionales del área son los responsables del uso correcto de estas indicaciones.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *