Solo el 25% del comercio en La Guaira quedó en pie tras terremotos

Economía

The Daily Journal. — El impacto del reciente terremoto sobre el aparato productivo del estado La Guaira dejó un saldo crítico para la actividad económica regional. De los 7.000 comercios que operaban en la entidad antes de la tragedia, apenas el 25%, es decir, 1.752 establecimientos, permanecen en pie, según los datos de la primera fase del censo comercial presentados por el gobernador José Alejandro Terán.

Durante una entrevista televisiva, el mandatario regional explicó que la prioridad actual se enfoca en sostener a estos comercios sobrevivientes y en rescatar a aquellos establecimientos que, aunque resultaron afectados por la onda sísmica, cuentan con posibilidades técnicas de recuperarse.

Líneas de crédito para el sector comercial

Para evitar el colapso definitivo del tejido comercial sobreviviente, el gobierno regional estructuró una estrategia de auxilio financiero directo en coordinación con el sistema bancario nacional.

«Estamos trabajando a través de la banca pública y privada líneas de crédito para recuperación de inventarios, reparación de maquinarias y poder apoyar a los comercios», indicó Terán.

De forma paralela, la gobernación ejecuta un censo especializado para identificar a los comerciantes y personas emprendedoras que actualmente se encuentran en los campamentos transitorios, itinerantes o en las comunidades afectadas, con el objetivo de otorgarles financiamiento de emergencia en articulación con la vicepresidenta económica, Anabel Pereira.

Planes de empleo y turismo bajo norma antisísmica

En cuanto al sector turístico —estrechamente ligado a la actividad comercial de la costa—, el gobernador informó que se han llevado a cabo reuniones con más de 4.000 prestadores de servicios organizados en tres federaciones para levantar el diagnóstico de las pérdidas.

La estrategia contempla la creación de un plan de empleo temporal destinado a la rehabilitación de los balnearios y playas, lo que permitirá reactivar el flujo comercial e ingresos en el mediano plazo, garantizando que las nuevas infraestructuras se adecúen estrictamente a las normativas antisísmicas internacionales.