Audio: https://clyp.it/el4dsq0s
Julio A. López, editor jefe. – Las aseguradoras del mercado de guerra de Lloyd’s de Londres han endurecido drásticamente la cobertura para buques vinculados a Arabia Saudita que navegan por el mar Rojo, en la señal más contundente hasta ahora de que la escalada con los hutíes está reconfigurando el mapa del transporte marítimo de crudo.
El detonante: los ataques a Encelia y Layla
El giro se produjo después de que las fuerzas hutíes atacaron dos petroleros saudíes, el Encelia y el Layla, apenas días después de que declararan un bloqueo naval contra Arabia Saudita. El movimiento, respaldado por Irán, había mantenido relativa calma desde el alto el fuego en Gaza del pasado octubre, pero ahora ha reactivado su campaña de hostigamiento contra el tráfico marítimo, advirtiendo que cualquier buque que haga escala en puertos saudíes podría ser blanco de ataques, sin importar dónde se encuentre.
“Cualquier vínculo con Arabia Saudita”
Según reportes del sector asegurador, las principales aseguradoras de Lloyd’s han comunicado a los corredores que excluirán de la cobertura de guerra para carga a todo buque con “puntos de contacto saudíes”, una categoría que podría incluso abarcar a barcos con bandera extranjera que simplemente hayan recalado previamente en puertos del reino. Compañías como Ascot y Navium Marine se preparan para cancelar las pólizas vigentes de embarcaciones vinculadas a Arabia Saudita en la zona.
Los aseguradores estarían empezando a tratar a los buques saudíes como una categoría de alto riesgo, similar a la que ya se aplica a embarcaciones vinculadas a Israel, Estados Unidos y el Reino Unido.
Primas de guerra, multiplicadas por tres
El impacto ya se refleja en los precios. Las primas de riesgo de guerra para travesías por el sur del Mar Rojo se han más que triplicado en apenas una semana: pasaron de rondar el 0,3% del valor del casco de un buque a superar el 5%, mientras que los petroleros con vínculos saudíes que navegan cerca de las aguas yemeníes cotizan hasta un 7%, según cifras citadas por Reuters.
Rutas alternativas y buques “a oscuras”
Ante el encarecimiento y la incertidumbre, algunos operadores están optando por rutas mucho más largas, desviando sus cargas saudíes por el Mediterráneo y bordeando el cabo de Buena Esperanza. Otros han optado por una estrategia más arriesgada: apagar el sistema de identificación automática (AIS) y el GPS para dificultar su rastreo. Se ha reportado que el buque de bandera griega Merbabu y al menos tres petroleros operados por la naviera estatal saudí Bahri navegan actualmente “a oscuras”.
Los hutíes, por su parte, niegan haber cerrado por completo el estrecho de Bab el-Mandeb, y aseguran que su operación es un “bloqueo selectivo” dirigido únicamente contra Arabia Saudita. Sin embargo, analistas advierten que la retirada de la cobertura aseguradora podría paralizar de facto buena parte del tráfico saudí por la zona, incluso sin un bloqueo físico total del estrecho.
Por qué importa: la ruta que sostiene las exportaciones saudíes
El Mar Rojo ha ganado peso estratégico para Arabia Saudita porque el oleoducto Este-Oeste, que traslada crudo hasta el puerto de Yanbu, permite transportar hasta 5 millones de barriles diarios por esta vía, en un momento en que el estrecho de Ormuz permanece en gran medida cerrado. Esa cifra se compara con los cerca de 7 millones de barriles diarios que Arabia Saudita exportaba antes de la actual escalada regional. Cualquier disrupción adicional en el Mar Rojo golpearía directamente la capacidad de Riad para colocar su crudo en los mercados internacionales.
Un mercado asegurador ya bajo presión en dos frentes
La restricción a los buques saudíes llega, además, en un momento en que el mercado de Lloyd’s enfrenta presión simultánea por el estrecho de Ormuz, donde Irán habría intentado establecer un sistema de “peaje” para los buques en tránsito. La Asociación de Mercado de Lloyd’s (LMA) introdujo recientemente una cláusula que podría anular la cobertura de un petrolero si su naviera paga ese peaje, al considerar que el pago en sí podría vulnerar sanciones de EE.UU., del Reino Unido o de la UE. El resultado es que las aseguradoras están gestionando simultáneamente dos zonas de conflicto activas en extremos opuestos de la península arábiga.
Por ahora, la cobertura de guerra sigue disponible en el mercado de Lloyd’s para quien esté dispuesto a pagar las nuevas primas, pero el riesgo real, advierten operadores del sector, es que algunas navieras decidan simplemente no asumir el viaje, independientemente del precio: una contracción que podría convertirse en un problema estructural para el suministro global de crudo.
