Audio: https://clyp.it/2g30vyvw
Julio A. López, editor jefe.- Un buque metanero cargado con gas natural licuado (GNL) de Qatar fue alcanzado por un proyectil no identificado la noche del viernes 31 de julio mientras intentaba salir del estrecho de Ormuz, en el último de una serie de ataques que golpean una de las rutas energéticas más críticas del mundo.
El buque, identificado como el GasLog Shanghai, de bandera bermudeña y gestionado por la naviera griega GasLog, fue impactado en la zona de la sala de máquinas a las 23:30 hora local, en una posición situada a 11 millas náuticas al noreste de Limah, Omán. El proyectil impactó en la sala de máquinas de babor, provocando un incendio que fue extinguido, y un apagón que dejó al buque sin propulsión.
“Todos a bordo están seguros y contabilizados, y el buque se encuentra estable”, informó la compañía en un comunicado, sin precisar la naturaleza ni la extensión de los daños.
La autoridad marítima británica UKMTO reportó un segundo incidente cercano, en el que otro petrolero, ubicado a 21 millas náuticas al noreste de Khasab, Omán, observó una gran explosión y un chapoteo de agua junto a su casco, aunque sin daños ni víctimas registradas.
El caso resulta especialmente relevante porque el GasLog Shanghai había cruzado el estrecho de Ormuz en sentido oeste el 9 de julio, después de que el acuerdo entre Estados Unidos e Irán ya se hubiera roto, y llevaba apagado su transpondedor AIS en el momento del ataque.
El buque había cargado gas en Qatar alrededor del 27 de julio antes de dejar de transmitir su señal cerca de la entrada occidental del estrecho el 31 de julio.
Este es el segundo buque de la flota de GasLog atacado en pocos días: el GasLog Salem fue alcanzado por un dron mientras estaba atracado en el puerto egipcio de Damietta, en un incidente que también afectó a la unidad flotante de regasificación Energos Winter, ubicada en un atracadero adyacente.
Sin ruta alternativa para el GNL
A diferencia del petróleo saudí o emiratí, que cuenta con oleoductos de bypass hacia el Mar Rojo, el gas natural licuado de Qatar no tiene ninguna alternativa de tubería: debe transportarse en buques criogénicos que mantienen la carga a -162 °C, y cada metro cúbico de GNL catarí con destino a Japón, Corea del Sur, China o Europa debe atravesar físicamente el estrecho de Ormuz.
El ataque se produce después de que, a principios de julio, un ataque contra otro buque catarí cerca de Ormuz llevó a Qatar —el segundo mayor exportador mundial de GNL— a suspender los envíos por el corredor durante unas tres semanas, un tránsito que apenas había comenzado a reanudarse.
Irán, por su parte, había declarado un día antes del ataque que el tránsito normal por el estrecho de Ormuz seguía siendo inviable mientras continuaran las operaciones militares de Estados Unidos, y que los permisos de navegación solo se reconsiderarían una vez que las condiciones se estabilizaran.
El incidente disparó los precios del petróleo a sus niveles más altos desde marzo, con el crudo Brent superando los 90 dólares por barril, en momentos en que el conflicto en Medio Oriente amenaza con extenderse más allá del propio estrecho, tras el reciente ataque no reivindicado contra el puerto egipcio de Damietta.
