Chevron logra beneficio trimestral récord de $12.100 millones impulsado por la guerra contra Irán

Energía y Petróleo

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Julio A. López, editor jefe.- Chevron registró en el segundo trimestre de 2026 su mayor beneficio trimestral en al menos seis años: 12.100 millones de dólares, impulsado por la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, que disparó los precios del petróleo y los márgenes de refinación. La cifra representa más que cuadruplicar los 2.500 millones de dólares que la petrolera ganó en el mismo periodo del año pasado.

Las ganancias ajustadas alcanzaron 6,06 dólares por acción, superando en 95 centavos el consenso de los analistas de 5,11 dólares, lo que representa una sorpresa del 18,59%. Los ingresos llegaron a 70.060 millones de dólares, un 12,53% por encima de lo previsto.

Detrás del salto en resultados está el conflicto en Medio Oriente: las ganancias del segmento de exploración y producción (upstream) totalizaron 8.200 millones de dólares, un incremento cercano al 200% interanual, mientras que el crudo Brent promedió 104 dólares por barril durante el trimestre, un 53% más que el año anterior. El área de refinación (downstream) también se disparó: sus ganancias treparon a 4.900 millones de dólares desde apenas 737 millones de dólares un año antes, favorecidas por la caída de los inventarios globales de combustible y las disrupciones del suministro vinculadas a la guerra.

La producción mundial de la compañía aumentó un 20% respecto al año anterior, con récords de producción en Estados Unidos y una utilización del 97% en las refinerías estadounidenses. Buena parte de ese crecimiento se explica por la contribución de los activos heredados de Hess y por la expansión en la cuenca Pérmica y en el Golfo de América.

En la cuenca Pérmica, el negocio de shale y tight ya produce cerca de 1,7 millones de barriles diarios, de los cuales más de un millón provienen específicamente de esa formación, según detalló la petrolera en su llamada con analistas del 31 de julio. El gasto de capital allí rondará los 3.500 millones de dólares este año, un 25% menos por barril equivalente de petróleo que en 2025.

El CEO, Mike Wirth, insistió en que la prioridad de la compañía no es acelerar la producción, sino generar caja libre.

“Tenemos activos en los que estamos trabajando en meseta para generar flujo de caja libre, que es la lección que creo que la industria aprendió durante la década anterior, cuando prácticamente no generaba flujo de caja libre y todo el efectivo volvía al crecimiento”, explicó el ejecutivo, quien remarcó que la empresa “podría hacer crecer estos activos aún más, particularmente en el Pérmico, si lo eligiera”.

La directora financiera Eimear Bonner señaló, además, que la compañía avanza en nuevas iniciativas de eficiencia operativa, incluyendo la optimización del levantamiento artificial, la gestión de instalaciones en tiempo real y un nuevo enfoque de mantenimiento por niveles de activos, medidas que —según indicó— están mejorando tanto la confiabilidad en superficie como la eficiencia en la perforación y terminación de pozos.

En materia de disciplina financiera, Chevron alcanzó su objetivo de reducción estructural de costos seis meses antes de lo previsto, al capturar 3.000 millones de dólares en ahorros anuales, además de sumar 1.500 millones de dólares en sinergias vinculadas a la adquisición de Hess Corporation en apenas un año desde el cierre de la operación. La empresa también redujo su deuda en 8.000 millones de dólares durante el trimestre y generó 19.700 millones de dólares en flujo de caja operativo y 15.400 millones de dólares en flujo de caja libre ajustado.

Wirth advirtió, sin embargo, que la escalada del conflicto en Medio Oriente amenaza el suministro energético global más allá del estrecho de Ormuz, con la participación de fuerzas hutíes respaldadas por Irán en el mar Rojo, corredor clave para el crudo saudita. “Cada día que pasa, la situación se vuelve más difícil”, declaró el ejecutivo.

Las acciones de Chevron subían más de un 2% en la jornada del 31 de julio, cotizando cerca de los 196 dólares, con una revalorización de casi 30% en lo que va del año, lo que llevó la capitalización bursátil de la compañía a superar los 390.000 millones de dólares.