Dr. Juan Barreto, Director de The Daily Journal para Venezuela y América Latina.- Curly en su laberinto. ¿Será que el infierno comienza a abrirse bajo los pies de Marco Rubio? ¿De dónde saco yo esto? Bueno, vienen las elecciones de medio término y todas las encuestas parecen indicar que los demócratas se impondrán sobre los republicanos. Algunas encuestas incluso dan entre cinco y siete puntos a favor de los demócratas en casi todos los circuitos electorales.
Estarían los republicanos perdiendo la Cámara Baja o Cámara de Representantes y el Senado. Son diferentes escenarios. Si solo pierden la Cámara Baja, pues habrá investigaciones, interpelaciones, ruidos y obstrucciones a la política internacional de Trump y Marco Rubio; y Marco Rubio tendrá que navegar aguas agitadas. Si se pierde también el Senado, peor aún, porque incluso podría avanzar un impeachment contra el presidente Donald Trump.
Ahora, la pregunta es: ¿quién sería el responsable de una derrota electoral? ¿La asumiría Donald Trump? ¿Diría «hemos perdido las elecciones por el desgaste de mi gobierno»? ¿O él, desde su posición imperial, asumiría que otra figura de su gabinete es la responsable? ¿A quién señalaría? ¿A su delfín, como él mismo lo ha señalado esta semana, que es el vicepresidente Vance? ¿Al ministro de Guerra, que a pesar de sus esfuerzos sigue siendo una figura secundaria? ¿O a Marco Rubio, que es el que ha dirigido la política internacional y que también tiene aspiraciones presidenciales?
Marco Rubio ha fracasado en Irán, un Irán que resiste y que desgasta las capacidades militares norteamericanas. No ha podido avanzar mayormente en la solución de Cuba a favor de los Estados Unidos. Y la situación de Venezuela luce más o menos estancada y sin solución de continuidad hacia finales de este año.
¿Qué pasaría en este escenario aún más complicado: que se pierda en todo el país, pero los republicanos ganen la Florida, un estado donde ya el péndulo no funciona y los republicanos se han impuesto con 20 de los 28 representantes y tienen al senador que suplió a Marco Rubio y que ahora se elige? Si se gana la Florida, ¿quién ganó? ¿DeSantis, que es el que maneja el aparato republicano? ¿Donald Trump, que vive en Miami, en Mar-a-Lago? ¿O Marco Rubio? Y si Marco Rubio reivindica ese triunfo para sí, ¿no estaría enfrentando indirectamente y de manera tangencial a Donald Trump?
En la colonia venezolana había una figura: una muchacha doméstica que acompañaba a la matrona, a la señora de la casa, a la iglesia los días domingo. La matrona de la casa venía sobrada en peso luego de las festividades del fin de semana y muchas veces presentaba irregularidades estomacales que se expresaban como flatulencia.
Entonces, la señora de la casa se sentaba en la iglesia y en medio de la ceremonia litúrgica desprendía un mal olor. ¿A quién juzgaba? ¿A quién endilgaba esa falta de respeto público? Pues a la «apaga peo’», esta figura venezolana, la tímida muchacha al servicio del amo que tenía que asumir un daño que no era de su propiedad.
¿Será este el papel al que quede reducido Marco Rubio? Ya lo veremos. Marco todavía tiene muchas cartas sobre la mesa; tal vez acelerar el proceso político de transición en Venezuela sea una de ellas.
