Termozulia: la solución que ya está encendida

Opinión

Heinrich Rahn Guardia .- Mientras el occidente soporta apagones de hasta 12 horas diarias, una pregunta incómoda flota en el aire: ¿por qué no encender lo que ya tenemos? La respuesta no es técnica, sino política.

En el Complejo Termoeléctrico G/J Rafael Urdaneta, más conocido como Termozulia, descansa una capacidad instalada que roza los 1.220 MW. No es una promesa futurista, es una realidad a medio camino. La planta ya opera en ciclo combinado con 470 MW y, durante 2024, se incrementó en 70 MW adicionales. Hoy, las turbinas TZ01 (150 MW) y TZ07 (150 MW) están en rehabilitación, con avances del 85% y del 70%, respectivamente.

La paradoja es brutal: el Zulia demanda entre 2.000 y 2.100 MW, pero solo recibe entre 1.500 y 1.600 MW. El déficit de 350 a 500 MW que provocan los cortes podría cubrirse mediante el encendido de las turbinas de ciclo combinado de Termozulia. No se necesita importar energía ni inventar nada: basta con terminar lo que ya pagamos.

El Estado invirtió unos 2.000 millones de dólares en Termozulia hasta 2019. Sin embargo, ni esta planta ni las otras tres termoeléctricas zulianas han operado de manera constante. El patrón se repite desde 2018: anuncios, reparaciones temporales, apagones, silencio.

El gobierno interino habla de apertura a la inversión privada. Pero la urgencia no admite espera. Termozulia no es el futuro: es el presente que decidimos ignorar. Solo falta la voluntad para desempolvar las turbinas y devolverle la luz al occidente.