The Daily Journal – La primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, expresó su afecto personal hacia Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, y manifestó su disposición a reunirse con ella en el marco de un aparente giro hacia la distensión bilateral.
Consultada sobre si tenía algún mensaje para Rodríguez, Persad-Bissessar declaró: «La quiero. Espero con interés conocerla».
El encuentro podría concretarse antes de que finalice septiembre, aprovechando la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, según indicó la propia mandataria tras asistir a la apertura del nuevo año judicial en Puerto España.
Las declaraciones marcan un cambio significativo respecto al deterioro que caracterizó la relación entre ambos países durante el último año.
En octubre de 2025, la Asamblea Nacional de Venezuela declaró a Persad-Bissessar persona non grata, acusando a Trinidad y Tobago de respaldar operativos militares estadounidenses contra territorio venezolano.
En el punto álgido de la disputa, Rodríguez calificó públicamente a la primera ministra trinitense como una mujer que «se arrastra como un gusano», mientras que Persad-Bissessar desestimó la declaración como «inútil» y denunció intentos de intimidación hacia Estados vecinos más pequeños.
Las tensiones también alcanzaron el ámbito energético, cuando Persad-Bissessar sostuvo que el futuro de su país no dependía de Venezuela y que su Gobierno no cedería a lo que describió como «chantaje de los venezolanos por apoyo político».
En abril de este año, la presidenta encargada Rodríguez mantuvo encuentros con varios líderes regionales, entre ellos la primera ministra de Barbados, Mia Mottley, y el de Granada, Dickon Mitchell.
También dialogó con el ex primer ministro trinitense Stuart Young, lo que alimentó especulaciones sobre un posible desplazamiento de Trinidad y Tobago en la interlocución regional.
Sin embargo, la visita reciente del ministro de Relaciones Exteriores y Asuntos de la CARICOM, Sean Sobers, a Caracas fue calificada por Persad-Bissessar como un éxito.
«El ministro Sobers lo hizo muy bien. Su visita fue muy exitosa… Haremos lo que sea necesario en el mejor interés de Trinidad y Tobago y Venezuela… Esperen lo mejor, habrá más», declaró.
La primera ministra también se mostró confiada en que el gas natural venezolano comenzará a fluir hacia Trinidad y Tobago en el plazo de un año.
«No tengo ninguna duda de que el gas de Venezuela llegará a Trinidad y Tobago. Es el único conducto, el único lugar por donde puede pasar. Estamos a siete millas y llegará. Ya hemos firmado acuerdos con BP. Esperamos cerrar acuerdos con Shell, XRG y muchas otras empresas», afirmó.
Asimismo, subrayó que los vínculos entre ambas naciones trascienden la diplomacia y la energía, citando sus conexiones familiares con Venezuela: «Puede que no lo sepan, mi suegra es venezolana. Mis dos sobrinos nietos son venezolanos. Trinidad y Tobago y Venezuela tienen lazos muy, muy estrechos».
El acercamiento descrito se inscribe en un proceso más amplio de recomposición formal de las relaciones bilaterales.
El 3 de septiembre de 2026, ambas delegaciones suscribieron una agenda de trabajo conjunta durante una visita oficial del canciller Sean Sobers a Caracas, donde se reunió con su homólogo venezolano, Félix Plasencia.
El documento establece una nueva etapa encabezada por Delcy Rodríguez y Kamla Persad-Bissessar bajo los principios de «respeto mutuo, entendimiento y buena vecindad», y contempla ejes de cooperación energética, comercial, agrícola, ambiental, de seguridad fronteriza y cultural.
La agenda también reconoce el envío trinitense de asistencia humanitaria y tres toneladas de insumos médicos tras los movimientos telúricos registrados en Venezuela el 24 de junio, gesto que el Gobierno venezolano agradeció expresamente en el comunicado conjunto.
