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Julio A. López, editor jefe.— El fundador de Coinbase, Fred Ehrsam, logró entrar al mercado petrolero venezolano mediante una empresa que registró a comienzos de este año. Su brazo ejecutor en el país se denomina Primavera Infinita, constituida como una entidad de propósito especial destinada a facilitar inversiones en Venezuela.
Esta empresa, totalmente desconocida en el mercado petrolero, generó una ola de rumores cuando su representante firmó con las autoridades venezolanas su entrada en uno de los campos petroleros más ricos y con mayores posibilidades de alcanzar una producción importante de crudo, ubicado en la zona de mayor riqueza hidrocarburífera del país.
El multimillonario estadounidense de las criptomonedas, de 38 años, con un patrimonio estimado en 2.500 millones de dólares y sin experiencia previa en el sector del petróleo y el gas, convirtió el lujoso hotel boutique Cayena en Caracas en su centro de operaciones. Durante meses realizó una intensa y eficiente campaña de relaciones públicas con altos funcionarios del gobierno interino, alejada de los medios de comunicación. Los resultados se hicieron públicos cuando el socio y cofundador de Primavera Infinita, Manuel Iribarren, firmó un acuerdo con el gobierno de Venezuela para su entrada al mercado petrolero.
Iribarren, el socio venezolano de Fred Ehrsam en Primavera Infinita, es graduado de la Universidad de Stanford, con experiencia en asesoría educativa, y creó un fondo de inversión con sede en Palo Alto, California, corazón de Silicon Valley. Se le atribuyen una amistad con Román Maniglia, el nuevo zar de los impuestos en Venezuela, y vínculos con otros poderosos jóvenes tecnócratas del régimen interino de Caracas.
Fred Ehrsam, cercano a Trump e importante donante de la fórmula política Trump-Vance, no es un nombre conocido en la industria petrolera. Sin embargo, ha respaldado al mandatario norteamericano y cuenta con peso político propio en Washington.
Otro de los cofundadores de Primavera Infinita es Dheeraj Verma, expresidente de la firma de capital privado Quantum Energy Partners, con experiencia previa en el equipo de fusiones y adquisiciones de J. P. Morgan en Nueva York entre 2001 y 2008. Verma posee títulos en matemáticas y finanzas de Ithaca College y una maestría en Gestión Internacional de la Thunderbird School of Global Management.
Coinbase Global es la mayor plataforma de intercambio de criptomonedas de Estados Unidos y cotiza en el Nasdaq bajo el símbolo COIN desde 2021. La compañía obtiene la mayor parte de sus ingresos de las comisiones por transacciones de criptoactivos, cerca del 56 % del total, además de suscripciones y servicios, que representan alrededor del 39 %. Casi el 84 % de sus ventas proviene de Estados Unidos.
En septiembre de 2026, Coinbase mantiene una capitalización bursátil cercana a los 48.700 millones de dólares, mientras que su acción se ha movido recientemente entre 178 y 185 dólares, en sintonía con los vaivenes del bitcóin y la política regulatoria estadounidense sobre activos digitales.
Los analistas anticipan para 2026 un crecimiento moderado de los ingresos por transacciones, con cierta presión sobre la rentabilidad, pese a un repunte bursátil impulsado por las señales de apoyo de Washington a la industria de las criptomonedas y por el avance del proyecto de ley Clarity Act.
Cabe subrayar que la incursión en Venezuela corresponde a Fred Ehrsam a título personal, por medio de Primavera Infinita, y no a Coinbase como corporación, que no ha confirmado ningún vínculo con el negocio petrolero venezolano.
En Venezuela, las criptomonedas tienen un uso muy extendido. Incluso el gobierno de Nicolás Maduro creó una moneda digital denominada Petro, que no logró ganarse la aceptación y se convirtió en un fracaso más de un gobierno señalado por la corrupción y por adoptar medidas económicas consideradas descabelladas por buena parte del mercado.
Tal vez los planes de Fred Ehrsam apunten a tokenizar el petróleo, pero sobre eso escribiremos en el editorial de hoy. Es muy probable que Coinbase, como empresa, nunca entre formalmente en el negocio petrolero; sin embargo, su fundador ya lo hizo y entró por la puerta grande.
