Los conocedores de la economía venezolana coinciden en que la cotización de la divisa estadounidense es medular para definir el momento que vive el país
José Gregorio Yépez
El comportamiento de los precios en Venezuela está íntimamente ligado a la evolución de la cotización de la moneda estadounidense en el mercado local, de allí la relevancia de mantener esta variable estable.
El dólar está metido en todas las conversaciones de los venezolanos y probablemente sea el tema más recurrente tratado en la cotidianidad. “¿Cuánto vale eso?”; “¿en dólares en efectivo o en bolívares?”, es la pregunta habitual.
Siendo protagonista del día a día, es obligatorio hacer un seguimiento hora a hora porque su comportamiento condiciona las decisiones de todos. Desde el gran empresario del petróleo hasta el cuidador de carros en “la calle del hambre”, están tocados por esta variable de la economía.
Frente a este escenario los economistas esgrimen propuestas. Asdrúbal Oliveros señala la urgencia de intervenir en el mercado paralelo. Por su parte, José Guerra, plantea la necesidad de un anclaje cambiario y un anclaje monetario local.
¿Qué ha pasado?
En lo que va de año la depreciación de la moneda local alcanza el 45,9 % frente al dólar, en el mercado oficial.
Solo en mayo, el dólar oficial se incremento 11,79 % desde los 487,11 bolívares por dólar del cierre de abril, hasta los 544,57 bolívares por dólar del ultimo día de cotización de mayo.
El precio del dólar subió en mayo 57,46 bolívares en 13 días efectivos de mercado cambiario.
Si miramos la cotización de la moneda estadounidense desde el último día de mercado de 2025, hasta la apertura de este lunes 9 de junio, vemos un incremento de 272,72 bolívares, o 92,45%, casi el doble del valor con que abrió 2026.
Según la firma Aristimuño, Herrera y Asociados el monto usado por el Banco Central de Venezuela (BCV) durante los cinco primeros meses del año 2026 para intervenir en el mercado cambiario alcanza los 5.774 millones de dólares, lejos de los 3.154 millones de dólares dispuestos en todo 2025.
Esta agresiva intervención cambiaria no ha frenado la depreciación del signo monetario nacional.
Intervenir el mercado paralelo
El economista Asdrúbal Oliveros sostiene que el principal problema del mercado cambiario venezolano es la diferencia entre la tasa oficial y la tasa paralela “que genera serias distorsiones en la economía, porque los negocios y las empresas están obligados a marcar los precios a la tasa oficial, pero no consiguen dólares a esta tasa”.
Sostiene ─en un comentario difundido a través de sus redes sociales─ que el esfuerzo tiene que concentrarse “en reducir esta brecha cambiaria”, aunque reconoce que este diferencial “ha bajado un poco” frente a lo experimentado a principios de año.
“Urge que el Estado venezolano construya una estrategia de intervención en el mercado paralelo que le dé oferta, que le dé liquidez a ese mercado que permita reducir la brecha”, sentencia.
Luego destaca la importancia que tiene el mercado alternativo de divisas y señala que atiende a un universo significativo de actores, especialmente pequeñas y medianas empresas, comerciantes, emprendedores, trabajadores informales que en este momento no son atendidos por la banca nacional y que, por lo tanto, están demandando dólares en este mercado y, al no haber suficiente cantidad, el precio sube”.
Considera que la estrategia no puede concentrarse en asegurar las divisas con las que el BCV interviene en la banca para satisfacer la demanda de las empresas más grandes, más formales y de los sectores estratégicos.
“También hay que atender a toda esta estructura más pequeña e incluso, más informal que puede redundar en reducir la brecha y en tener mayores beneficios para la población”, sentencia el economista.
Hace falta un acuerdo con el FMI
Al consultar al José Guerra sobre el tema indica que “la tarea hoy es resolver el problema del dólar. Si no resolvemos la existencia de tres tasas de cambio, no habrá solución. Eso tiene al comerciante loco”.
El economista cuestiona la política del BCV, a la que considera inadecuada porque apuesta a la devaluación.
“Lo procedente es tratar de cerrar la brecha con el paralelo y tratar de sincerar el precio del dólar. A tasa oficial no existe, pero es el que están obligados a cumplir todos los comerciantes”, agrega Guerra.
Propone lo que denomina “un anclaje del tipo de cambio y un anclaje monetario local”.
“Si sigues emitiendo bolívares del aire, que es el financiamiento a PDVSA del Banco Central de Venezuela, esos bolívares salen a comprar los dólares baratos que vende el BCV, y los que no los consiguen va a comprar a tasa que sea. No hay dólar caro, hay dólar escaso”, señala con vehemencia el profesor universitario.
Finalmente resalta la necesidad de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, esto con la idea de lograr un desembolso de 10.000 millones de dólares, para fortalecer las reservas internacional y estabilizar el tipo cambio.
Resultados versus cifras
Las últimas cifras del BCV indican que la inflación se desacelera en el país, al registrarse en mayo una variación intermensual de 6,3%, la más baja en 19 meses, según el ente emisor. Sin embargo, la percepción de la gente está lejos de sentirla.
Precisamente allí está el reto de las autoridades del país: transformar las cifras macroeconómicas en resultados palpables.
El dólar sigue siendo el protagonista de esta película, lástima que no tenemos bolas de cristal para conocer el desenlace; solo andamos con pies planos, pisando tierra y viendo la realidad económica, política y social del país.
El juego sigue.
