Editorial | Primero de agosto, ¿se lo llevará el viento?

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Dr. Juan Barreto, Director para Venezuela y Latinoamérica

Esta semana hay una importante reunión que podría o no ser histórica. Histórico es todo aquello que, cuando ocurre, impacta en el tiempo y transforma la realidad. Hay hechos irrelevantes que hacen mucho ruido y después se los lleva el viento, y hay hechos de carácter histórico. Por ejemplo, el 5 de julio de 1811 quedó instaurado como un hecho histórico porque, a partir de allí, comenzó formalmente el proceso de independencia.

¿Será histórica la reunión del primero de agosto, cuando coincidan la AN de 2015 con la AN de 2025? Algunos dicen que se trata del encuentro de dos interinatos. Por un lado, la AN de 2015 tuvo su momento estelar cuando proclamó a Juan Guaidó presidente interino, desconociendo a Nicolás Maduro. Este interinato fue reconocido por Donald Trump durante su primer mandato.

Esa Asamblea de 2015 es reconocida hoy, por boca de Marco Rubio y de los principales voceros del Gobierno norteamericano, como la única institución legítima en pie que ellos reconocen. De manera que el gobierno de Delcy Rodríguez y Jorge Rodríguez sería un interinato funcional que controla el Gobierno, pero que no tiene reconocimiento oficial de Estados Unidos, aunque Trump, de manera contradictoria, le ha otorgado inmunidad a Delcy Rodríguez y la llama presidenta. Esas contradicciones parecerían tratar de resolverse en esta reunión.

Esta reunión, que crea una capa suprainstitucional, solaparía a ambos interinatos y permitiría que se reconozcan y legitimen. Una reunión o encuentro que no se sabe qué es: si es chicha o si es limonada. No sabemos si es una junta de transición, una junta de Gobierno o si comienza oficialmente un proceso de transición y democratización.

Lo que sí sabemos es que los dos factores de la confrontación polarizada tienen su agenda. Por un lado, el Gobierno-Partido-Estado dice que su agenda es resolver el bloqueo económico, las sanciones y lo que ellos llaman la paz.

La paz debe ser definida. ¿La paz es orden social? ¿Es control policial? ¿Es la situación anterior al 3 de enero? ¿O la paz es la concertación y el acuerdo entre fuerzas que logren un consenso para la reinstalación de las instituciones?

Por otro lado, Dinorah Figuera, representante de una facción de la Plataforma Unitaria, fundamentalmente habla de una agenda que perseguiría un nuevo Tribunal Supremo de Justicia y un nuevo Consejo Nacional Electoral para ir adelantando el camino hacia la reinstitucionalización.

Por otro lado, María Corina Machado ha dicho que ella queda fuera de juego, por ahora. Los gringos la meten en el congelador, ¿para qué? Tal vez para controlarla, tal vez para debilitarla y poder ejercer control sobre ella.

Pero, en todo caso, María Corina sigue siendo una vocera importante de una fracción dominante, por lo menos de la oposición mediáticamente más publicitada.

Con María Corina, por ahora, congelada; con la oposición fraccionada; y con el PSUV, que no está acostumbrado al debate y que hasta hace pocas horas decía que «dudar es traición», hoy enfrentándose a revueltas internas, el cuadro político de la semana comienza interesante.