The Daily Journal.— Estados Unidos reanudó el lunes los vuelos de deportación de migrantes venezolanos que permanecían suspendidos desde los terremotos del 24 de junio.
De acuerdo con la información oficial difundida por las autoridades del programa gubernamental de repatriación, en este vuelo —registrado como el número 165 de la iniciativa oficial— fueron trasladados 147 venezolanos, de los cuales 132 son hombres y 15 son mujeres.
El arribo de los ciudadanos deportados desde Miami, Florida, fue atendido por una comisión de autoridades nacionales y regionales en el Aeropuerto Internacional General José Antonio Anzoátegui, ubicado en la cuidad de Barcelona, en el oriente del país.
Mervin Maldonado, jefe de la misión encargada del programa de repatriación, confirmó el recibimiento de la delegación: «Hoy en Barcelona, Anzoátegui recibimos el vuelo #165 de la Gran Misión Vuelta a la Patria, desde EEUU. 147 venezolanos más regresan a sus casas, a reencontrarse con sus familias, a seguir formándose, ser productivos y contribuyendo al desarrollo nacional».
El funcionario precisó que la jornada se llevó a cabo junto al mayor general Alexis Rodríguez Cabello, el gobernador del estado Anzoátegui, Luis Marcano, y la alcaldesa del municipio Simón Bolívar, Sugey Herrera.
La tragedia del vuelo 164
Desde el 24 de junio no se realizaban deportaciones de migrantes venezolanos. Ese día, llegó al aeropuerto de Maiquetía, ubicado en La Guaira, un vuelo proveniente de Miami con 146 venezolanos: 120 hombres, 19 mujeres, cinco niños y dos niñas.
Nadie imaginaba que, pocas horas después, muchos de los pasajeros del vuelo número 164 quedarían atrapados en la peor catástrofe natural registrada en la historia reciente de Venezuela.
Desde el aeropuerto, los deportados fueron trasladados bajo custodia del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) hasta el Hotel Santuario La Llanada, en el estado La Guaira.
El edificio no era un alojamiento turístico convencional. Levantado sobre una montaña a poco más de media hora de Caracas, había funcionado durante décadas como el Colegio San Benito. Posteriormente fue utilizado para atender a personas en situación de calle. Durante la pandemia de covid-19, sirvió como centro de aislamiento para viajeros que llegaban infectados al aeropuerto de Maiquetía.
Con la reanudación del acuerdo de deportaciones entre Washington y Caracas, el complejo se convirtió en el primer destino de los venezolanos devueltos desde Estados Unidos.
Allí se encontraban los pasajeros del vuelo 164 cuando los dos terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 sacudieron el centro-norte del país. A más de un mes de la tragedia, la administración de Delcy Rodíguez no ha hecho pública una relación oficial de fallecidos, sobrevivientes o desaparecidos.
