Julio A. López, editor en jefe.- El multimillonario Peter Thiel, cofundador de PayPal y Palantir, realizó su primera inversión directa conocida en una compañía del yacimiento argentino de Vaca Muerta. Su fondo Thiel Macro LLC reveló una posición de casi 1,2 millones de acciones (ADS) de Vista Energy, valuada en unos US$76 millones, según el formulario 13F presentado ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC).
Los números de la apuesta
De acuerdo con la presentación correspondiente al cierre del segundo trimestre de 2026, divulgada el 14 de agosto, Thiel Macro declaró 1.189.792 ADS de Vista, equivalentes a aproximadamente el 1% del capital de la petrolera. La cifra convirtió a Vista en la segunda posición más grande del fondo, solo detrás de Amazon, y representa cerca del 18% de una cartera bursátil total de US$418,7 millones. Se trata, además, de la única compañía no estadounidense entre las ocho firmas que integran el portafolio declarado por el fondo, que también incluye a Vistra, American Electric Power, DTE Energy, FirstEnergy, CMS Energy y X-Energy.
La noticia llama la atención por el patrón que dibuja: casi todas las demás posiciones de Thiel Macro están vinculadas a la generación eléctrica, los servicios públicos y la energía nuclear de pequeña escala, sectores estrechamente asociados a la demanda energética de los centros de datos que alimentan la inteligencia artificial. La incorporación de una petrolera de gas y shale como Vista sugiere que Thiel podría estar leyendo a la Patagonia argentina como una futura geografía clave para el suministro energético de esa industria.
Quién es Vista y por qué crece
Vista Energy fue fundada en 2017 por el ingeniero argentino Miguel Galuccio, quien antes había encabezado el desembarco de YPF en Vaca Muerta como presidente y CEO de la petrolera estatal. La compañía produjo en el segundo trimestre de 2026 unos 156.000 barriles equivalentes de petróleo por día, un 32% más que un año atrás, impulsada por sus activos en el yacimiento y por la incorporación de activos adquiridos a Equinor desde mayo.
Las exportaciones de crudo crecieron 54% interanual y llegaron a representar el 72% de las ventas totales de la empresa, con cerca del 70% de su producción destinada a mercados externos.
Entre los proyectos de la compañía figura Bandurria Norte, un desarrollo de US$5.800 millones que se beneficia del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) impulsado por el gobierno de Javier Milei, con estabilidad fiscal y aduanera garantizada durante 30 años.
En mayo de 2026, Argentina alcanzó un récord histórico de producción petrolera mensual de 887.227 barriles diarios, con cerca del 70% proveniente de Vaca Muerta.
Un interés que no es improvisado
La inversión no aparece de manera aislada en la relación de Thiel con Argentina. El empresario se reunió con el presidente Javier Milei en la Casa Rosada en abril, donde consultó sobre la sostenibilidad a largo plazo de las reformas económicas del gobierno libertario.
Según trascendió en medios locales, Thiel también habría adquirido una propiedad en Buenos Aires en los meses previos a esta operación bursátil, lo que se interpreta como una señal adicional de interés sostenido en el país.
Vista no es una desconocida para los inversores especializados en energía: analistas y newsletters del sector vienen señalando desde hace meses el fuerte crecimiento de su producción de shale —con un salto interanual cercano al 47%— y un EBITDA récord de US$2.800 millones, en un contexto de apertura exportadora reforzada por acuerdos de offtake con compradores como Corea del Sur.
El significado para Vaca Muerta
Que un inversor del perfil de Thiel, conocido por sus apuestas tempranas en tecnología y por su cercanía con el ecosistema de inteligencia artificial de Silicon Valley, incorpore una petrolera argentina a su cartera se lee en el mercado como una validación adicional del proceso de reformas económicas de Milei y del potencial exportador de Vaca Muerta.
Para los inversores que ya siguen de cerca la región, la operación funciona como un indicador de que el atractivo de los activos energéticos argentinos —desde la producción de crudo y gas hasta la logística de exportación— podría ampliarse a un universo más amplio de fondos temáticos vinculados a la energía y la inteligencia artificial.
