El dólar como unidad de cuenta y cotización en la Bolsa de Valores de Caracas

Opinión

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Víctor Julio Flores Rojas.- El entorno económico venezolano ha experimentado una progresiva adopción del dólar como unidad de cuenta referencial, transformando la fijación de precios y los mecanismos de preservación de valor en el mercado nacional. Los sectores productivos y comerciales han incorporado la divisa estadounidense en la dinámica diaria para el cálculo de estructuras de costos, la planificación presupuestaria y la protección del capital de trabajo.

El uso de otras monedas como unidad de referencia encuentra sustento en el ordenamiento jurídico nacional desde hace años. Por una parte, el principio de autonomía de la voluntad y la libertad contractual —consagrados en el Código Civil— facultan a las partes para fijar válidamente las condiciones de sus obligaciones. También se cuenta con el artículo 128 de la Ley del Banco Central de Venezuela que distingue entre la moneda de cuenta (empleada para cuantificar la obligación) y la divisa de pago (utilizada para extinguir la deuda en bolívares al tipo de cambio oficial vigente a la fecha de liquidación). 

Este esquema normativo se consolida con la derogación de la Ley de Ilícitos Cambiarios en agosto de 2018 y la entrada en vigencia del Convenio Cambiario 

N.º 1, instrumentos que restablecieron la libre convertibilidad y regularon el funcionamiento del mercado cambiario oficial. 

El consenso de analistas financieros y representantes gremiales coincide en que la articulación del dólar como unidad de cuenta ha actuado como un dinamizador de la eficiencia comercial. Organismos multilaterales también han destacado que la referencia en divisas y la masificación de los pagos bimonetarios permitieron destrabar cuellos de botella en las cadenas de suministro, restaurar márgenes de comercialización y fomentar una recuperación puntual en sectores clave como servicios y gastronomía. 

Este esquema ya se ha trasladado parcialmente al mercado de valores local. Hoy en día, casi la totalidad de la deuda privada autorizada y colocada a través de la Bolsa de Valores de Caracas (BVC) se encuentra referenciada al dólar. Esto implica que, al momento de cancelar el capital o los intereses devengados, la liquidación se realiza en bolívares utilizando el tipo de cambio oficial fijado por el BCV para la fecha de pago. 

Adoptar este esquema en el mercado de renta variable doméstico representaría un paso natural y necesario para dar continuidad a la modernización de la arquitectura financiera del país. Plantear que las acciones que cotizan en la BVC expresen sus precios de negociación en dólares estadounidenses —manteniendo su liquidación y compensación final en bolívares a la tasa oficial— permitiría alinear la renta variable con la realidad contable de los emisores. Además, mejoraría la capacidad de análisis de los inversionistas. 

La adopción del dólar como unidad de cuenta para la formación de precios en el corro bursátil eliminaría el «ruido monetario» y la distorsión del sesgo inflacionario en la valoración de los activos. Esta medida contribuiría a: 

1. Aportar transparencia, profundidad y previsibilidad a la formación de precios. 

2. Facilitar la medición en términos reales del rendimiento de los activos, incentivando la participación del inversor minorista e institucional. 

3. Profundizar la integración del mercado de valores con el resto de los sectores productivos que ya operan bajo este estándar. 

En la próxima entrega enumeraré las herramientas con las que ya contamos y los pasos necesarios para adoptar esta medida en un plazo razonable y con un impacto operativo mínimo para todos los actores del mercado. 

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