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Evanan Romero
Exviceministro de Energía y responsable del Proceso de Apertura (1996-1998)
Ya es evidente que el desarrollo de la Apertura 2.0 no avanza. La evidencia ya no es ocultable. EE.UU. y el Gobierno de Donald Trump ya han determinado que el problema es el enorme peso de Pdvsa y cómo su voluminosa figura bloquea la Apertura 2.0. Pdvsa es propietaria de todos los mejores campos y bloques y, a pesar de los cambios legales realizados este año, posee en ellos un mínimo del 60% de las acciones y los derechos exclusivos de producción. Pero no tiene dinero ni créditos y está sobreendeudada. Además, tiene el manejo exclusivo del proceso de apertura, ya que la Presidencia (e) de Venezuela le ha transferido ilegalmente la responsabilidad que, por derecho, le compete al Ministerio de Energía e Hidrocarburos, siendo este el agente legítimo y competente del Estado para otorgar, de manera constitucional, derechos de explotación de hidrocarburos.
Ya la información ha llegado a la Casa Blanca y esta se ha alarmado. En consecuencia, la Casa Blanca ha empoderado a su recién creada oficina NEDC, que posee un título muy pomposo de National Energy Dominance Council y que ha sido establecida dentro de la Oficina Ejecutiva de la Presidencia (el despacho Oval), o sea, lo más cercano a Donald J. Trump de lo que se puede estar. Se dice que su responsabilidad es: «to advise the President on how best to exercise his authority to produce more energy».
Este Concejo tiene 19 miembros y lo preside el secretario del Interior, Doug Burgum, y no el de Energía, Chris Wright, como podríamos suponer por tratarse de energía. El vicepresidente es Chris Wright y el secretario ejecutivo es Tobby Dean.
Hemos confirmado que este grupo viene con todo y su guadaña ha sido afilada y están decididos a cortar la maleza y hacer que la Apertura 2.0 y Mr. Trump no fracasen en su intento de eliminar la enorme barrera que representa Pdvsa en este proceso.
El sector petrolero nacional e internacional está muy consciente de esta enorme barrera, así como del impacto muy significativo que aún tiene la participación fiscal, las regalías y otras sobre tasas que no hacen viable la inversión en los trabajos iniciales de rehabilitación de los campos por la invasión de agua, fallas de electricidad, alto costo del diluyente y algo que ha sido una plaga en el área: los chatarreros que se ha determinado los dirigen y amparan los REDIs y ZODIs como las mafias militares responsables de su protección. Nadie se atrevía a decirlo por razones obvias.
Redujeron a varias bolsas plásticas gigantes transportadas en varias gandolas. Todas las instalaciones de producción de Petro Delta, valoradas en cientos de millones de dólares, fueron exportadas desde Puerto Ordaz, ya reducidas a chispas metálicas, en las narices de toda la vigilancia militar, desde Morichal hasta Puerto Ordaz. Los saludos militares no escasearon en la ruta bastante «custodiada» por los hijos de Bolívar.
Estamos muy esperanzados de que EE. UU. y Trump no fracasen en su intento de ayudarnos a restablecer una industria petrolera sana y eficiente.
