Trump confunde, Marco Rubio aclara

Opinión

Óscar Reyes Matute

Una filósofa amiga me comentó alguna vez que Trump era igualito a Hugo Chávez, pero en la derecha. Ambos dicen algo en la mañana, y afirman lo contrario en la noche, amenazan con un bombardeo al mediodía y tienden la mano para un acuerdo de paz en la tarde. Ambos han sido maestros del reality-show.

Durante las 14 temporadas de The Apprentice en la NBC, la frase favorita de su conductor era: «You’re fired!»

El 7 de abril de 2002, Chávez hizo su más famoso reality-show en el Aló, Presidente N.º 101, durante el paro petrolero: tomó un pito de árbitro, lo sonó con fuerza, y comenzó: «Edgar Paredes, ¡Fuera, despedido! Juan Fernández, ¡Fuera, despedido!»

Tal vez ese gag despidiendo a la directiva de PDVSA le sirvió a Trump para acuñar la frase favorita de su reality.

Sólo Trump y Chávez son capaces de decir cosas como: «Yo soy dueño del concurso Miss Universo, conozco muchas misses, Venezuela es un país maravilloso» o «María Isabel, espérame esta noche en la casa, pa’ darte lo tuyo…»

¿Para qué podría servir esta estrategia? Para confundir al enemigo, para que no te vean venir.
El historiador Irving Gatell no se cansa de advertirle a sus seguidores: -No le hagan caso a lo que diga Trump, pónganle atención a lo que hace.

Una lista de sus declaracione encontradas los últimos meses, durante la guerra en Irán y a partir de la extracción de Maduro en Venezuela y la transición, es un lomito para un trabajo de análisis del discurso.

Pero por ahora, los analistas se preguntan: -¿A quién le creemos? ¿Cómo hacemos para entender la política de Estados Unidos hacia el Medio Oriente y particularmente hacia Venezuela?

1.- USA juega en varios tableros. Siempre está preparada para un cambio de rumbo si los acontecimientos así lo requieren: «Como vaya viniendo vamos viendo.» Así, si se convoca a un diálogo con la AN del 2015, pueden decir: «La señora Machado no tiene apoyo en Venezuela, no puede estar en esta comisión.» Los periodistas tratan de morder el hueso: «¿La señora Machado va a participar en la transición?» «No están preparados para hacer elecciones.»

2.- Marco Rubio aclara. La semana pasada, durante la conferencia de la ASEAN en Manila, al Secretario de Estado le hicieron la misma pregunta: «¿La señora Machado va a tener un papel en la reconstrucción?» Rubio respondió: «Tendrá el papel que el pueblo venezolano le asigne.» O sea, la decisión de su rol la decidirá Venezuela, no USA.

En esa misma conferencia, Rubio aclaró:

3.- No puenden ir a elecciones con este Poder Electoral, no pueden ir a elecciones con este TSJ, necesitan prensa libre y que no se persiga a los opositores. Yo añadiría que ni siquiera a los que quemaron banderas de USA e Israel en la Plaza Bolívar, el nuevo madurismo opositor. Pero por si acaso, la encargada de la Presidencia se blinda nombrando nuevos generales de su confianza. ¿Realmente puede haber alguien que crea que lo hizo sin consultar a Rubio?

Si uno quiere conocer el proyecto de Estados Unidos para las próximas décadas (versión Republicana) no debe leer el NY Times: debe ir directo al discurso de Marco Rubio el 14 de febrero de 2026 durante la apertura de la 62.ª Conferencia de Seguridad de Múnich. Allí está todo. Pero eso merece un análisis aparte, sigamos con Venezuela.

¿Por qué no puede estar la señora Machado en esa comisión? Porque no puede ser juez y parte. Si la señora Machado regresa a Venezuela y lidera la transición, comenzará a perseguir al gobierno encargado, y se enturbiará la negociación.

Recuerden que en Venezuela hay opositores, chavistas y ahora maduristas quemando banderas. Todos tienen que caber en una transición. El argumento de que ella tiene superioridad moral para liderar la transición sólo lo dice ella misma.

De lo que dice Rubio se desprende que, si se tiende la mesa debidamente y hay elecciones, ella podrá participar, no necesitará a Edmundo González, y si gana, pues gana.

Ella, Enrique Márquez, Lorenzo Mendoza, o algún gallo tapao que aparezca por allí, eso no lo sabemos, el guion no lo escribirmos nosotros.

4.- Otras prioridades: Es un proceso simultáneo, muy complejo, eso lo explicó Rubio.
Mientras tanto, ahora que se han empezado a ir los voluntarios del mundo, es lícito preguntarse en lo inmediato cosas como:

i.- ¿qué hacemos con esas 6.000 personas que están en la calle y en los refugios? ¿de qué van a comer?

ii.- ¿tienen agua en La Guaira? Los botellones se acaban en un día. En lo inmediato, habría que establecer un sistema de emergencia de redistribución con camiones cisternas desde los depósitos que sobrevivieron hacia las carpas, refugios y casas.

iii.- La Guaira no tiene otro remedio que construir plantas desalinizadoras de agua del mar para sus ciudadanos. Y los mejores en el mundo haciendo eso son los israelíes.

Habría que ver a los mismos de la Plaza Bolívar quemando banderas de USA e Israel delante de esas plantas desalinizadoras.

Los sacarían a pedradas.