Julio A. López, editor jefe.- Ecopetrol avanza en un movimiento que reconfiguraría el mapa petrolero de Arauca. Según información disponible este 20 de agosto de 2026, la petrolera estatal colombiana elevaría su participación en el Contrato de Asociación Cosecha del 30% al 70%, mientras que SierraCol Energy reduciría la suya del 70% al 30%, en una operación que invierte por completo la estructura accionaria vigente desde hace más de dos décadas.
Las compañías habrían suscrito ya un otrosí contractual para formalizar el cambio, aunque este todavía está sujeto a la aprobación de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), la entidad que regula los contratos de exploración y producción en Colombia. La documentación corporativa de SierraCol confirma que, hasta ahora, la compañía posee el 70% de Cosecha y Ecopetrol el 30% restante, un reparto que también lo confirman de forma independiente los estados financieros de la petrolera estatal. El contrato cubre un área aproximada de 698 km² y su vigencia actual vence en diciembre de 2030, por lo que el otrosí también contemplaría una ampliación de ese plazo.
Por qué importa
Cosecha es un activo productor ubicado en el área de Caño Limón, en el departamento de Arauca, uno de los complejos petroleros históricos más importantes de Colombia. Junto con Cosecha, SierraCol Energy opera bajo el mismo paraguas los contratos Cravo Norte, Rondón y Chipirón, todos ellos herederos del histórico yacimiento Caño Limón, descubierto en 1983 y que llegó a ser el segundo campo más grande del país, con una producción histórica acumulada de más de 1.500 millones de barriles.
Si la operación se concreta, Ecopetrol pasaría a tener el control mayoritario directo sobre la producción de crudo de Cosecha, reforzando su presencia en una región donde tradicionalmente ha operado como socio minoritario junto a privados. El movimiento se suma a un antecedente reciente: en julio de 2026, Ecopetrol y SierraCol ya habían anunciado una ampliación similar del contrato de Chipirón, que también implicó un cambio en la distribución de la producción entre ambas compañías, aunque en ese caso los porcentajes definitivos permanecieron bajo reserva ante la Superintendencia de Industria y Comercio.
El contexto de SierraCol
El reacomodo de participaciones en los contratos de Arauca ocurre pocos meses después de un cambio relevante en la propiedad de SierraCol Energy. En marzo de 2026, el fondo estadounidense The Carlyle Group anunció la venta de la totalidad de su participación en la petrolera a Prime Infrastructure Capital, una firma de inversión con sede en Filipinas, lo que abrió una nueva etapa de reestructuración de activos para la compañía en Colombia.
SierraCol es hoy uno de los actores más relevantes del sector de hidrocarburos del país: según cifras de producción de mayo de 2026, la compañía se ubicó como el segundo mayor productor de crudo en Colombia, con cerca del 6,7% de participación de mercado, únicamente detrás de Ecopetrol, que concentra alrededor del 65% de la producción nacional.
De confirmarse el nuevo reparto en Cosecha, Ecopetrol continuaría con su estrategia de fortalecer el control operativo y financiero sobre activos productores estratégicos, en un momento en que la compañía también atraviesa una fase de expansión internacional tras la reciente adquisición de una participación mayoritaria en la brasileña Brava Energia. La decisión final, sin embargo, quedará en manos de la ANH, que deberá evaluar si autoriza el cambio en la estructura del contrato y la eventual extensión de su vigencia más allá de 2030.
